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En Perú, Keiko espera su rival en presidenciales

A ocho días de las elecciones, Mendoza y Kuczynski se pelean por acompañarla en la segunda vuelta.

Foto: Reuters Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori.

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Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori.

A una semana de la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, las encuestas dilucidan fácilmente a la ganadora. Sin variar significativamente, Keiko Fujimori, la hija del expresidente Alberto Fujimori, sigue estable como la favorita de los electores con un 37,1 por ciento de intención de voto, según el más reciente sondeo de GFK.

Sin embargo, a la hora de definir cuál sería el candidato que competiría contra ella en la segunda vuelta, el panorama es un poco más complejo.

Sin Julio Guzmán en el camino, que ocupó ese lugar hasta antes de la anulación de su candidatura en marzo, el economista Pedro Pablo Kuczynski, de derecha, y Verónika Mendoza y Alfredo Barnechea, de izquierda, entraron en una carrera para ganarse los votos que dejó Guzmán y abanderarse del antifujimorismo.

En un principio, en el escenario se dibujó a Kuczynski como el contendiente más fuerte, recuperando los electores que Guzmán le había arrebatado en enero, con Barnechea siguiéndolo de lejos y más atrás Mendoza.

Pero el escenario cambió en este último sondeo de GFK: ahora es Mendoza la que se pelea, muy de cerca, el puesto con Kuczynski, dejándolo cojo en el camino hacia la segunda vuelta por causa de un empate técnico.

Este cambio repentino en el proceso electoral fue sorpresa para muchos. Sin embargo, para Iván Lanegra, profesor de Ciencias Políticas de la Pontificia Universidad Católica del Perú, esto era algo que podría haberse previsto, debido a que la posición más radical en contra de Fujimori era la que se iba a tomar la bandera del movimiento en contra de la heredera política.

“Los ataques de la prensa contra Mendoza reforzaron la idea de que esta es contraria al fujimorismo, lo que ha generado que gane más votos en el centro y el sur del país. Mendoza ha atraído a un votante más antipolítico y, además, antifujimorista”, dijo Lanegra a EL TIEMPO.

Kuczynski, por su parte, no parecía ser un candidato tan obvio para representar a la población en desacuerdo con Fujimori.

En diálogo con este diario, el doctor en Ciencias Políticas Fernando Tuesta apoyó esta premisa diciendo que “la izquierda ha sido claramente antifujimorista desde el principio y en cambio Kuczynski apoyó a Keiko en la segunda vuelta de las elecciones pasadas en las que se enfrentó con (Ollanta) Humala (actual presidente)”, lo que le quita credibilidad a la hora de enfrentarse a ella.

Otro que parece estar saliendo del campo de visión de los electores es el centroizquierdista Alfredo Barnechea, que tuvo el mayor crecimiento cuando salió Guzmán, pero ahora se encuentra en el cuarto puesto.

Según Lanegra, el estancamiento de Barnechea se debe a que el candidato pretendió acaparar público de la izquierda, pero al presentarse como una izquierda menos radical que la de Mendoza también pretendía obtener votantes que no fueran tan leales a Kuczynski.

“Casi como si fuera en una transferencia, los que querían votar por Barnechea pero más cercanos a una posición de izquierda, votarán por Mendoza”, que representa más claramente los ideales en contra del fujimorismo, mientras que los que se identifican con la derecha siguen optando por Keiko o Kuczynski como primera opción. “Ese sector (de izquierda) puede seguir llevando más electores hacia Mendoza, pues Barnechea ya no es una opción”, añadió Lanegra.

El día final

El 5 de junio está programada la segunda vuelta, de ser necesaria. Si el rival de Keiko fuera Kuczynski, una encuesta de Ipsos asegura que él la vencería, mientras que si la rival fuera Mendoza, los sondeos indican que Keiko sería la próxima presidenta peruana.

Ante una campaña tan irregular, en la que de 19 candidatos han sido excluidos dos por las autoridades electorales y tres se han retirado voluntariamente, los candidatos queman sus últimos cartuchos para quedarse con el favor ciudadano. Por ello, hoy tendrán un debate en el que los 10 candidatos discutirán temas relacionados con la economía, la seguridad y la corrupción, para buscar que la volátil ciudadanía peruana, desligada de lealtades políticas y partidarias, les dé su voto de confianza.

DIEGO S. CARRANZA AGUDELO
Para EL TIEMPO

*Argentina: la nueva ‘pareja’ de baile de EE. UU.

Foto: Reuters Obama y Mora Godoy bailan tango en la cena de gala durante la visita del presidente a Argen

Foto: Reuters
Obama y Mora Godoy bailan tango en la cena de gala durante la visita del presidente a Argentina

La imagen de Barack Obama moviéndose al suave compás del tango con la bailarina Mora Godoy marcó un antes y un después en las relaciones entre Estados Unidos y Argentina, que hasta el 10 de diciembre del 2015 bailaban muy separados y a ritmos muy diferentes.

Ese día se levantó la aguja de un tormentoso disco y comenzó una melodía más suave, armónica y dulce, que contrastaba con la estridencia que imperó durante doce años.

Pero no a todos les gustó el nuevo sonido. Diego Brancatelli, periodista muy reconocido en Argentina por defender a capa y espada el legado de los gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), aseguró que le parecía que había “un exceso de chupamedismo total”.

Tal vez lo que más molestó a Brancatelli y a muchos seguidores del kirchnerismo es que Obama y Godoy deslizaban sus pies en el marco de una cena de gala en el Centro Cultural Néstor Kirchner, la gigante mole que otrora fue sede de los servicios de correos, uno de los tantos tributos que se han hecho en memoria del fallecido expresidente.

Pero aparte de simbolismos, la estadía del mandatario estadounidense responde a un renovado interés en Argentina, producto de una apertura económica marcada por hechos dicientes, que rompen con los preceptos que dominaron en el país por más de una década.

“El levantamiento del cepo (restricción al comercio de dólares) nos acercó al mundo, era la condición necesaria para conversar con los inversores, pero no es la única suficiente. Necesitamos mostrar una estructura tributaria racional para que lluevan inversiones”, le aseguró a EL TIEMPO el analista económico argentino Salvador di Stefano.

Pero más que el cepo cambiario, había una cuestión que definitivamente alejaba a los inversionistas estadounidenses de Argentina y esta era la pelea que el anterior gobierno venía sosteniendo con los holdouts tenedores de bonos soberanos argentinos, a los que se les denominó ‘fondos buitre’. El pasado miércoles, el Senado argentino aprobó, con 54 votos a favor y 16 en contra, el pago a los fondos, lo que envió un signo positivo a los mercados tanto en Buenos Aires como en Wall Street.

Algunos analistas prevén que cerca de unos 4.000 millones de dólares en inversiones llegarán casi que de inmediato a Argentina tras hacerse efectivo el pago de los bonos, que podría ser el próximo 18 de abril.

El presidente de la Cámara de Comercio Argentinoestadounidense, Juan Vaquer, precisó que las empresas estadounidenses, en un plan a cuatro años, invertirán cerca de 16.000 millones de dólares y crearán 18.300 puestos de trabajo.

“La salida de la cesación de pagos es una condición necesaria para que Argentina pueda retornar al mercado financiero internacional y atraer inversiones del exterior. Pero no va a ser lo único que los empresarios van a evaluar. También importa la presencia de reglas claras, la estabilidad macroeconómica y la capacidad del Gobierno de mantener su cooperación con el Congreso, los sindicatos y con los gobernadores provinciales”, le dijo a este periódico Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano, con sede en Washington.

Un informe de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) indicó que, si bien durante los primeros tres años de la era kirchnerista hubo un superávit en el intercambio comercial Estados Unidos-Argentina, la balanza terminó muy desequilibrada en contra del país suramericano. Para finales del 2015, Argentina apenas exportaba a Estados Unidos 3.382 millones de dólares, mientras que las importaciones superaban los 7.655 millones. Las restricciones al dólar y las retenciones a la exportación de ciertos productos agrícolas, según la CAC, fueron las grandes culpables de este resultado.

Las luchas que sostuvo el kirchnerismo en contra de varios gremios económicos degeneraron en que gran parte del aparato industrial del país se viniera al suelo. El aporte de los capitales estadounidenses podría hacer que este rubro vuelva a crecer.

“Se requieren inversiones muy cuantiosas, simplemente para poder poner a Argentina nuevamente en condiciones de operar con normalidad. Eso puede venir también atado de proyectos con organismos multilaterales”, le afirmó a EL TIEMPO Ernesto Talvi, director de la Iniciativa Brookings Global-CERES para América Latina.

La visita de Obama también desató otro nivel de la confrontación política en Argentina. Mientras connotados defensores del kirchnerismo aseguraron que todo lo que trae solo perjudicará al país, otros aseguran que la llegada de capitales los sacará del aislamiento.

“Habernos salido del ámbito financiero internacional nos costó una generación de argentinos que perdieron calidad de vida, con un país más inseguro, más pobre, con deficiencias energéticas, de infraestructura y cerrado al mundo”, afirmó Di Stefano.

LUIS ALEJANDRO AMAYA E.
Subeditor Internacional

Oposición busca apoyo mundial para la amnistía

Mientras tanto, son reiteradas las marchas en todo el territorio venezolano, en las que familias protestan por asuntos como la falta de medicamentos y la grave crisis económica. FOTO REUTERS

Mientras tanto, son reiteradas las marchas en todo el territorio venezolano, en las que familias protestan por asuntos como la falta de medicamentos y la grave crisis económica. FOTO REUTERS

REUTERS -Tras la aprobación de la Ley de Amnistía por parte de la Asamblea Nacional, el martes, era de esperar la reacción de los poderes Ejecutivo y Judicial, bajo control del chavismo. Ante las pocas probabilidades de que la iniciativa opositora supere los obstáculos oficialistas, dicho sector anunció ayer el inicio de una gira internacional para obtener apoyo externo y generar conciencia sobre lo que ocurre en Venezuela.
La oposición se ha trazado 10 días —desde el próximo jueves— para expresar en distintas instancias mundiales el estancamiento político venezolano, generado, según esta, por la intransigencia de quienes están en el poder.
En diálogo con EL COLOMBIANO, el diputado Edgar Zambrano, jefe de la fracción parlamentaria del partido Acción Democrática, explicó los objetivos opositores con esta gira: “La búsqueda de apoyo es en defensa de la institucionalidad y la democracia. Puertas adentro en el país, nosotros estamos convencidos de que la Ley de Amnistía es el instrumento más expedito para propiciar el diálogo. Ese diálogo debe estar significado por el reconocimiento entre las partes y una agenda con fines comunes, que conlleve a desactivar la crisis política”.
Carlos Berrizbeitía, diputado por la bancada Proyecto Venezuela, afirmó por su parte que “la idea es denunciar la falta de separación de poderes que hay en Venezuela, y los obstáculos contra las leyes que aprobamos tras la mayoría que nos dio el pueblo en diciembre. Que el mundo tenga mayor información de la grave situación actual”.
¿Le valdrá en algo a la oposición esta gira para blindar su iniciativa? Consultado por EL COLOMBIANO, Jesús Castillo Molleda, politólogo y docente de la Universidad del Zulia, expresó su escepticismo.
“Mientras Maduro siga como presidente y el Tribunal Supremo de Justicia esté en manos del chavismo, será imposible que entre en vigencia dicha ley. Será bloqueada, aunque eso le va a permitir a los opositores mostrar que están haciendo todo lo que pueden por cumplir con sus propuestas”, explicó.

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