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Comunidades con vías cerradas tendrán que esperar hasta mayo por accesos temporeros tras huracán María

 

SAN JUAN – Miles de familias puertorriqueñas a través de toda la isla tienen que vestirse de paciencia pues las autoridades locales y federales podrían tardar hasta mayo para rehabilitar con puentes temporeros las estructuras y carreteras que el huracán María destruyó a su paso, el pasado 20 de septiembre.

Así lo confirmó el subdirector de la Autoridad de Carreteras, Luis Rodríguez, quien justificó la demora en la rehabilitación de puentes y carreteras a las múltiples exigencias de la Administración Federal de Carreteras, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) y al Ejército de los Estados Unidos.

Todas esas dependencias federales están a cargo de la reconstrucción vial del país, indicó Rodríguez.

El panorama para los residentes de comunidades que perdieron sus accesos directos es cada vez más frustrante y, aunque Rodríguez dijo entenderlo, afirmó no es mucho lo que puede hacer.

“Hay muchas leyes y reglamentos que inciden sobre todo este proceso de las que nosotros no tenemos control”, sostuvo el funcionario.

A más de cuatro meses del paso del ciclón, solamente se han instalado o están en proceso de instalación cinco puentes temporeros en los municipios de Moca, Utuado, Mayagüez y Canóvanas, donde se han puesto dos, precisó.

Actualmente hay más de 17 puentes cerrados en proceso de reparación y otras 10 carreteras cerradas en las que se instalarán puentes temporeros. A eso se suman otras 22 vías estatales que permanecen cerradas al tránsito.

Los residentes de la urbanización Loma Linda en Corozal están desesperados ante la tardanza en la restauración del puente de su zona pues les evitaba tener que transitar por el casco urbano, sobre todo en las horas pico del tapón.

José Rivera, un contratista que tiene su oficina al lado del puente colapsado detuvo las excavadoras que comenzaron a remover el terreno para poder levantar un puente nuevo. Ello, porque todavía no se han removido los escombros y parte del puente colapsado que está al borde de su residencia, que está amenazada con deslizarse y caer al río.

“Hasta que no renuevan esa pared que cayó al río y esos escombros no deben construir el puente porque en otra crecida podría pasar los mismo y esos destrozos son del huracán”, dijo Rivera.

En Ciales, más de 100 familias se encuentran prácticamente incomunicadas y su alcalde, Luis “Rolan” Maldonado, arremetió contra Rodríguez y el Departamento de Transportación y Obras Públicas por no atender sus reclamos.

“El secretario y el director de la Autoridad son conformistas. Son los funcionarios de las dos semanas. cada vez que llamo para pedir información del puente me dicen que va a tardar dos semanas”, criticó el ejecutivo municipal.

Rodríguez ripostó que tiene buena comunicación con el alcalde de Ciales, pero lamentó que no pueda darle buenas noticias, pues el pronóstico es que el puente temporero para su pueblo no llegará hasta marzo.

En el sector Río Abajo de Utuado se construyó una especie de dique y puente temporero que está a merced de la crecida del Río Grande de Arecibo. Con cada crecida del río el paso temporero de arena y piedra desaparece, dijo Leonardo Medina, residente de la comunidad que se bautizó como “Los Olvidados”.

La historia es similar para las más de 200 familias que viven en el barrio San Lorenzo de Morovis. Allí se habilitó un camino temporero sobre el mismo Río Grande de Manatí para poder cruzar de un lado a otro. Pero sus vidas literalmente se tienen que ajustar a la crecida del río, explicó una maestra residente del lugar, Carmen Zoraida Santiago.

“Es difícil, si el río está alto no cruzamos”, señaló.

Por motivos de seguridad, las más de 200 familias solamente pueden entrar y salir de su barrio en horario de 6:00 de la mañana a 6:00 de la tarde.

Mientras, en la carretera PR-152 que discurre entre Naranjito y Barranquitas, ya comenzaron a trabajar en un acceso temporero que debe estar finalizado para el 28 de febrero.

Evelyn Alvarado, residente del lugar, parece resignada a que tardarán más de un mes.

“Ellos dicen que en febrero, pero no dijeron de qué año”, sentenció.

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