Dos días mas… o menos

El domingo pasado mi casa se convirtió en un centro de acopio familiar. Entre la una y cinco de la tarde, se repartió agua filtrada y agua de la pluma que llenó mas de treinta galones, botellones y candungos. También se repartió comida para varias familias y pasamos unas horas contándonos los destrozos de María en la montaña.

En la casa de los familiares en Naranjito, no hay luz ni agua. Los vecinos se unieron a cortar ramas y arboles caídos para abrir paso a la carretera. A mí, en particular, me trajeron agua, 32 galones para repartir entre cuatro casas. De estas me tocaron ocho a mí, 4 a mi hija, 10 a la familia de Naranjito y 10 para la familia de Dorado. Ya yo estaba a ley de un galón y me estaba preocupando.

Lo que sí puedo decir que los angelitos están a todo nuestro alrededor. Una vecina me trajo dos aguacates espectaculares. Guardé las semillas para ver si se prenden ya que el árbol se cayó con el huracán como me dijo mi vecina de Toa Baja. ¡Espero que prendan porque estaban deliciosos!

El tanquecito de gas de mi estufita ha durado todos estos días y le puedo mandar un plato de comida a unos viejitos en mi complejo. Espero que ésta no sea la única cosa que coman al día y que otros le den comida cuando no estemos.

Hoy amanecieron cortando arboles secos y caídos detrás de donde vivo y poco a poco volveremos a ver el área recogida pero diferente a como era antes. Los arboles perdieron su verdor y ahora podemos ver mas allá de la línea de los troncos. Ya se ven otros arboles que quedaron de pie echando hojas a una velocidad increíble, así es el poder de la Naturaleza, por un lado destruye y por otro construye.

Hoy también vino Trump (no lo puedo llamar presidente) y su Melania con botas, a mirarnos de reojo y para decir que a Puerto Rico no le pasó gran cosa, nos ha insultado, que somos vagos, que esto que nos está pasando es culpa nuestra, ¡QUE PAGUEMOS LA DEUDA! Lo llevaron en helicóptero por ahí y por allá, ¿que se puede decir? ¿Cuán cerca de la realidad nuestra estuvieron?

Somos nosotros, los puertorriqueños los que tenemos que seguir levantando nuestra isla, ponerla mejor que antes, ser el ejemplo en el Caribe. El sistema eléctrico que tenemos actualmente no sirve, tenemos que buscar opciones solares y renovables. Tenemos que modernizar el sistema de agua, ya que mas de la mitad de la isla esta sin agua todavía. ¡NI LUZ! ¡NI AGUA! Tenemos que sembrar, proveernos nuestros propios alimentos y no depender de comida ni carnes importadas. Y todo esto lo tenemos que hacer respetando a la Naturaleza y a nuestra cultura y valores. Volvamos a querer a la tierra, cuidar nuestro terruño y trabajar juntos para levantar a Puerto Rico pronto. Aceptemos que nos ayuden pero no nos sentemos a esperar que aparezca gente a hacer lo que nos toca, nosotros podemos y debemos ser responsables de nuestra isla maravillosa.

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