Supremo elimina algunas restricciones al veto migratorio de Trump

Esta medida prohíbe las visas de viaje a ciudadanos de seis países de mayoría musulmana.

 

El veto migratorio que entró en vigor parcialmente a finales de junio, impide el ingreso de ciudadanos de seis países de mayoría musulmana (Irán, Somalia, Sudán, Siria, Yemen y Libia).
Foto: EFE / Erik Lesser

El Gobierno del presidente de Estados Unidos, Doland Trump, pidió este lunes al tribunal Supremo que elimine algunas de las restricciones impuestas a su veto migratorio, pero accedió a permitir el ingreso de abuelos, tíos y otros familiares de residentes en EE. UU. y procedentes de los países incluidos en el veto.

En representación del Gobierno, el Departamento de Justicia presentó este lunes un recurso para bloquear parcialmente la sentencia que emitió el 7 de septiembre el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, una instancia inferior al Tribunal Supremo y con sede central en San Francisco (California).

El tribunal de apelaciones dispuso que los abuelos, tíos y otros familiares cercanos a residentes en Estados Unidos podrán ingresar al país desde las seis naciones afectadas por e veto migratorio.

El Tribunal Supremo de EE. UU. accedió a la petición del Gobierno para eliminar algunas de las restricciones impuestas al veto migratorio destinado a restringir la entrada de refugiados y nacionales de seis países de mayoría musulmana.

En una breve notificación judicial, de solo una página, el Tribunal Supremo determinó que no podrán ingresar en el país los abuelos, tíos y otros familiares cercanos de los refugiados, pero sí los allegados a los nacionales de las seis naciones de mayoría musulmana (Irán, Somalia, Sudán, Siria, Yemen y Libia).

La sentencia del Tribunal Supremo cierra la ventana de esperanza que había abierto otra decisión judicial emitida el 7 de septiembre por el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, una instancia inferior al Tribunal Supremo y con sede central en San Francisco (California).

En su escrito, el abogado del Gobierno, Jeffrey Wall, justificó la diferencia entre los nacionales de los seis países musulmanes y los refugiados argumentado que, mientras que los primeros tienen conexiones con EE.UU., los segundos solo tienen una relación con el país a través de las agencias encargadas de darles asilo.

A diferencia de los estudiantes que han sido admitidos para estudiar en una universidad estadounidense, los trabajadores que han aceptado trabajos en una empresa estadounidense, y los conferenciantes que vienen a hablar a un público estadounidense, los refugiados no tienen ninguna conexión adicional a las que mantienen con las agencias de reasentamiento”, argumentó Wall.

Los refugiados no tienen ninguna conexión adicional a las que mantienen con las agencias de reasentamiento

La sentencia del Tribunal Supremo cierra la ventana de esperanza que había abierto otra decisión judicial emitida el 7 de septiembre por el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito, una instancia inferior al Tribunal Supremo y con sede central en San Francisco (California).

Ese tribunal de apelaciones dispuso que los abuelos, tíos y otros familiares cercanos a refugiados y a residentes en EE.UU., originarios de los países musulmanes, podían entrar en territorio estadounidense.

El Tribunal Supremo avaló este razonamiento y concedió a Trump una nueva victoria al prohibir la entrada de los familiares cercanos de los refugiados. Esta última batalla legal se engloba en la disputa sobre las normas que dictó Trump para permitir la entrada en vigor de su veto migratorio.

El veto acabó en el Tribunal Supremo, instancia que permitió su entrada en vigor y dio discrecionalidad al Ejecutivo para definir sus propias normas para aplicar la medida.

EFE

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