Loíza establece centro de acopio en beneficio de quienes perdieron sus hogares en la Casa Parroquial

LOÍZA – Un grupo de ciudadanos se unió para ayudar a los cientos de loiceños que perdieron sus hogares tras el paso de huracán Irma, y como parte de la iniciativa anunciada este domingo, recibirán ropa y otros artículos.

“Se ha establecido el Centro de Acopio en la Casa Parroquial, frente a la iglesia Espíritu Santo y San Patricio, en la plaza pública, como el lugar más adecuado. Su espacio y accesibilidad es ideal para este esfuerzo”, informó la alcaldesa, Julia Nazario Fuentes.

La alcaldesa explicó que ante las ofertas de colaboración de distintas empresas, individuos, iglesias y organizaciones, determinaron hacer un junte de voluntades.

La profesora destacó la disposición del párroco Rocendo Herrera, un mexicano que ya es loiceño por adopción, quien accedió a prestar la Casa Parroquial.

La Casa Parroquial estará disponible para recibir artículos como alimentos empacados, agua potable, ropa de hombre, mujer y niños; así como ropa de casa y artículos de higiene personal. El horario de atención es desde este domingo de ocho de la mañana a cinco de la tarde, durante todos días de la próxima semana y subsiguientes, mientras se extienda la emergencia.
“Apelamos a la generosidad de todos los que puedan aportar al bienestar de estas familias que perdieron todo, desde sus casas y alimentos hasta sus artículos personales. En el caso de Loíza, hemos censado más de 79 familias en estas condiciones y siguen apareciendo más”, mencionó Nazario Fuentes.

Esta mencionó que el sábado visitó varias de las familias juto con oficiales de la Agencia federal para el Manejo de Emergencias en todos los barrios.

“Previamente, enviamos un informe preliminar al Centro de Operaciones de Emergencia (COE) a nivel central y esperamos por la declaración de ‘zona de desastre’ para que estas familias puedan acceder a fondos federales”, añadió la ejecutiva municipal.

La Alcaldesa destacó que Loíza no sufrió mayores secuelas del Huracán Irma porque se trabajó intensamente en la limpieza de caños, quebradas y alcantarillas.

“Loíza es 90 por cieto inundable y por años, la falta de un plan coordinado de mantenimiento provocó que cada vez que venía al menos una vaguada, las inundaciones eran seguras. En ese sentido, vamos a continuar esa labor de mantenimiento para que las inundaciones sean cosa del pasado. Nosotros vivimos abrazados por el mar, pero también por Boca de Cangrejos en Piñones, el Río Grande de Loíza por el mismo centro y el Río Herrera en la frontera con el pueblo de Río Grande. Gracias a todos los que puedan ayudarnos”, finalizó Nazario Fuentes.

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