Ir a lo esencial, renovarse e involucrarse pide el Papa en Medellín

Es su penúltimo día en el país. Agenda incluye visita a hogar de niños en situación desfavorable.

Las autoridades antioqueñas le obsequiaron el poncho, el carriel y el sombrero aguadeño.

Por: ELTIEMPO.COM*

Poco a poco el papa Francisco va cumpliendo su agenda. Este sábado, en su cuarto y penúltimo día en Colombia, se dirige a Medellín, una de las ciudades con más fieles católicos en el país. 

A las 8:20 a. m., el Papa salió de la Nunciatura Apostólica en Bogotá, donde pasó la noche, se dirigió al aeropuerto de Catam y se trasladó hasta la terminal aérea de Rionegro. Aunque se tenía previsto que un helicóptero lo llevaría directamente al aeropuerto Enrique Olaya Herrera, debido a las condiciones climáticas debió ser trasladado en carro, según confirmó la Alcaldía de Medellín. El trayecto duró unos 45 minutos y se hizo por la vía Las Palmas.

A su llegada al aeropuerto Olaya Herrera, el papa Francisco fue recibido por el gobernador de Antioquia, Luis Pérez, y por el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien le obsequió el carriel y el poncho, elementos que hacen parte de la cultura antioqueña, y también el sombrero aguadeño.

Luego inició su recorrido dentro del aeropuerto Olaya Herrera a bordo del papamóvil. Allí lo esperaron más de un millón de personas, según estimaciones de las autoridades de Medellín, para realizar la misa campal.

“Ir a lo esencia, renovarse e involucrarse”

Al iniciar la eucaristía, el Papa les ofreció disculpas a los feligreses por el retraso en la agenda debido a su traslado en carro, algo que fue bien recibido por los asistentes que emocionados, gritaron.

Luego se realizó la lectura de la carta al apóstol san Pablo y el salmo responsorial en compañía de un coro.

Tras ello, el sumo pontífice comenzó su homilía llamada para esta ocasión ‘La vida cristiana como discipulada’, y con un marcado tinte religioso. En ella exhortó a los católicos a mostrar tres actitudes para plasmar en el día a día.

En un primer momento, el Papa pidió a los feligreses “ir a lo esencial”.

“No quiere decir romper con todo lo que no se acomoda a nosotros, porque tampoco Jesús vino a abolir la ley, sino a llevarla a su plenitud; es más bien ir a lo profundo, a lo que cuenta y tiene valor para la vida. Jesús enseña que la relación con Dios no puede ser un apego frío a normas y leyes, ni tampoco un cumplimiento de ciertos actos externos que no llevan a un cambio real de vida”, dijo el Papa.

El santo padre explicó que la fe no es algo estático y apegado a la doctrina, sino que “debe partir de una viva experiencia de Dios y de su amor (…) un continuo movimiento hacia Cristo”.

La segunda actitud es la renovación. Bajo este precepto el Papa invitó a cambiar con valentía y sacrificio, pero también con pasos firmes y sin apartarse de la fe.

“Como Jesús «zarandeaba» a los doctores de la ley para que salieran de su rigidez, ahora también la Iglesia es «zarandeada» por el Espíritu para que deje sus comodidades y apegos. La renovación no nos debe dar miedo. La Iglesia está siempre en renovación“, dijo el pontífice.

Finalmente, el papa Francisco afirmó que el tercer precepto es involucrarse.

“Involucrarse, aunque para algunos eso parezca ensuciarse, mancharse. Como David o los suyos que entraron en el Templo porque tenían hambre y los discípulos de
Jesús entraron en el sembrado y comieron las espigas, también hoy a nosotros se nos pide crecer en arrojo, en un coraje evangélico que brota de saber que son muchos los que tienen hambre, hambre de Dios, hambre de dignidad, porque han sido despojados”, dijo el santo padre.

Y agregó que no se puede ser un buen católico sino se está dispuesto a abrirse y darse a los demás porque en la “Iglesia de Dios todos tienen cabida”.

No podemos ser cristianos que alcen continuamente el estandarte de «prohibido el paso», ni considerar que esta parcela es mía, adueñándome de algo que no es
absolutamente mío
. La Iglesia no es nuestra, es de Dios; Él es el dueño del templo y del sembrado; todos tienen cabida, todos son invitados a encontrar aquí y entre nosotros su alimento”, dijo.

La Alcaldía de esa ciudad y la Arquidiócesis de la ciudad confirmaron este viernes que se espera que al aeropuerto lleguen creyentes provenientes de Quindío, Caldas, Risaralda, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Santander, Norte de Santander y Nariño.

También se cuenta con la asistencia de católicos que llegarán desde Ecuador, Venezuela, Perú, Panamá, Costa Rica y Estados Unidos.

Además, se dispuso de una ubicación especial para cerca de 100 reclusos, una delegación de 100 personas con discapacidades auditivas acompañadas por 10 intérpretes del lenguaje de señas y 300 personas con diferentes problemas de salud.

En la tarde, el papa Francisco irá al hogar San José, una institución que alberga niños abandonados o en situación desfavorable.

A las 4 p. m., el santo padre se encontrará con sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y sus familias en el centro de eventos La Macarena.

Se estima que unas 12.000 personas participen en este evento, en el cual estarán presentes las reliquias de la madre Laura, la primera santa colombiana y a quien el papa Francisco canonizó el 12 de mayo del 2013.

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