Maduro recurre a argucia vieja del enemigo externo

Alrededor de 900.000 personas, entre efectivos militares y miembros de las milicias, participarán de los ejercicios, según Ceballos, “con el objetivo de preparar al pueblo para la defensa”. FOTO EFE

El régimen chavista dará inicio al fin de semana de ejercicios cívico-militares y alardeo de fuerza que prevé movilizar a 900.000 personas, entre milicianos y soldados, por todo el territorio venezolano, pero con “especial atención” en las zonas fronterizas con Colombia.

Hoy tiene su comienzo la demostración militar de la dictadura, en una jornada en la que se realizarán los llamamientos del registro, “la puesta en completo apresto y actividades de adiestramiento”. Mientras que el domingo se realizarán las “acciones tácticas y el empleo de todos los medios”, según anunció ayer el jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (CEO-FANB), Remigio Ceballos.

Durante los dos días de ejercicio militar se realizarán prácticas “de fuerzas de acción especial y de acción rápida” ante “agregados militares de Bielorrusia, Bolivia, China, Cuba, Vietnam y Rusia”, dijo.

“Nosotros vamos a participar, más de 200.000 militares en las actividades, pero además de eso hay que incrementar allí la milicia, más los cuerpos combatientes y todo el pueblo organizado, lo que ya alcanza más de 900.000 combatientes”, afirmó.

¿Qué busca y en realidad qué gana el régimen de Maduro con volver a la usual estrategia del despliegue de fuerza y el enemigo externo? Expertos respondieron.

El sofisma nacionalista

Ceballos habló en tono amenazante sobre la especial atención que tendrán los militares en zona fronteriza. “Los cuerpos estarán muy atentos con el objetivo de garantizar la soberanía y la independencia de la patria. El objetivo fundamental para este ejercicio es preparar al pueblo para la defensa”, advirtió.

De hecho, según una nota publicada por la estatal Radio Nacional de Venezuela, el propio mandatario, Nicolás Maduro, ordenó a los militares “resguardar toda la frontera” ante el enemigo externo.

“No debemos permitir ni una sola provocación ni crear condiciones para que ellos monten un falso positivo en ningún sitio de la frontera (…) debemos estar en una revisión permanente”, afirmó.

¿Cuál es el verdadero objetivo? Los expertos coinciden. Durante 18 años de régimen chavista, el alardeo de fuerza en fronteras y el fantasma del enemigo externo e imperialista le ha servido tanto a Hugo Chávez como a Nicolás Maduro para unir filas de apoyo entre la sociedad, y para distraer sobre los graves problemas que la aquejan.

“Ahora tiene más motivos para blindarse de esa forma, tras las amenazas de Donald Trump en Estados Unidos sobre la opción militar. El enemigo es mucho más visible y por eso Maduro intenta aprovechar”, afirmó Germán Sahid, internacionalista y docente de la Universidad del Rosario.

Precisamente, ayer, Washington amplió las sanciones a donde sí le duelen al régimen, ya que incluyó la prohibición a negociar bonos de Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Poco efecto real

Los expertos, a la vez que coinciden en que es el retorno a la vieja argucia nacionalista, cuestionan el verdadero efecto de este alardeo chavista dentro y fuera de Venezuela.

“Son una serie de exclamaciones que pocas veces llegan a ejercicios concretos. De hecho, las prácticas militares venezolanas incluso son motivos de hilaridad. No hablamos de un ejército con pretensiones expansionistas y muy bien entrenado, sino que son tropas que a veces llegan al ridículo. Tampoco hay que subestimarlo, pero no se puede entrar en alarmismo ni en una lógica de enfrentamiento como espera el chavismo”, consideró Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario.

Alfonso Hernández, politólogo y docente de la Universidad del Zulia, coincidió desde territorio venezolano: “esa estrategia del gobierno tiene cada vez menos efecto. El pueblo de Venezuela hoy está preocupado por otras cosas, como conseguir su alimento diariamente, resolver su situación económica. El discurso anti-imperialista y los ejercicios militares los ve el ciudadano como más de lo mismo”.

En el fondo, tras dos días del alardeo de fuerza y despliegue propagandístico del chavismo, lo más probable es que los dos pueblos hermanos sigan su rumbo sin prestar atención a los banales despliegues del régimen.

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