Siete horas de asedio oficialista a diputados opositores en Caracas

Cuatro de ellos quedaron heridos al recibir patadas y golpes con palos.

Un grupo de simpatizantes del Gobierno venezolano irrumpió por la fuerza en la Asamblea Nacional.
Foto: Miguel Gutiérres/Efe

Por: Valentina Larez Martiz

Como cada 5 de julio, desde hace 206 años se celebra en Venezuela el Día de la Independencia, pero el feriado del miércoles trastocó en un nuevo hito dentro de la crisis del país cuando por lo menos 40 simpatizantes del chavismo –en su mayoría encapuchados–, armados con palos, piedras, botellas y lanzando juegos pirotécnicos, irrumpieron violentamente en la sede de la Asamblea Nacional (AN).

Al mismo tiempo que se transmitía por cadena de radio y televisión el tradicional desfile militar en conmemoración de la fecha, los diputados Américo de Grazia, Armando Armas, Luis Padilla y José Regnault llevaron la peor parte de la embestida, que los dejó malheridos. Todos recibieron golpes en la cabeza y las costillas con objetos contundentes.

Los oficialistas atacaron también a por lo menos siete funcionarios del Parlamento y al menos seis periodistas fueron golpeados, según el conteo hecho por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa.

El asalto al Parlamento comenzó con anuencia y la mirada indiferente de la Guardia Nacional (GN), componente de la Fuerza Armada que se encarga de la seguridad de la sede parlamentaria y de los diputados. Solo después del ingreso de los oficialistas y tras 15 o 20 minutos de destrozos, los militares comenzaron a sacarlos a empujones y organizaron un anillo de seguridad.

Desde las 10 a. m., la jornada pintaba tensa cuando, de improviso, llegó a la sede del Parlamento el vicepresidente Tareck El Aissami y participó en un breve acto en el salón Elíptico del palacio para celebrar el Día de la Independencia.

Allí fustigó al Poder Legislativo: “Estamos precisamente en las instalaciones de un poder del Estado que ha sido secuestrado por la misma oligarquía que traicionó a Bolívar y que traicionó a su causa”, dijo como prólogo de la agresión ocurrida minutos después.

El asalto fue propiciado y dirigido también por Oswaldo Rivero, conductor del programa Zurda Konducta, que se transmite por el canal del Estado, Venezolana de Televisión. Rivero, quien grabó lo ocurrido, anunció en su espacio en la noche del martes su disposición y la del “pueblo” a “tomar” la AN.

Siete horas después de iniciado el hostigamiento, los simpatizantes chavistas –apostados en las afueras del Parlamento– permitieron la salida a medias de periodistas y funcionarios y, por último, de los diputados.

Sin embargo, los reporteros que salían o se encontraban afuera de la sede fueron hostigados. A algunos los obligaron a borrar el material fotográfico, so pena de ser atacados.

Los oficialistas dijeron que estaban haciendo un “trancazo” tal y como los que convoca la oposición. Al cierre de esta edición seguían afuera de la Asamblea Nacional.

Aprobaron el plebiscito

A pesar del asalto y posterior asedio a la Asamblea, los diputados instalaron la sesión conmemorativa del Día de la Independencia y aprobaron convocar el plebiscito del 16 de julio en el cual preguntarán a los venezolanos si están de acuerdo con la constituyente.

Oficialmente, las preguntas de la consulta serán: “¿Rechaza y desconoce la realización de una constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo de Venezuela?, ¿Demanda a la FAN y todo funcionario público obedecer y defender la Constitución de 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional? y ¿Aprueba que se proceda a la renovación de los Poderes Públicos (…), así como la conformación de un gobierno de Unión Nacional para restituir el orden constitucional?”.

Al terminar el desfile militar, encabezado por el presidente Nicolás Maduro, el mandatario se refirió parcamente a los hechos, de los cuales se desmarcó.

“Han ocurrido unos hechos extraños, siempre pasan cosas extrañas donde están la oposición y la Asamblea Nacional. Yo condeno esos hechos hasta donde los conozco. No voy a ser cómplice de ningún acto de violencia, no acepto violencia de nadie”, dijo.
Líderes de otros países reprobaron los hechos. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, condenó las agresiones y reiteró su llamado al diálogo para resolver la crisis en el vecino país.

“Nos llegan noticias de violencia en Venezuela. En esta ocasión, violencia en el templo de la democracia, que es el recinto de la Asamblea Nacional, y como demócratas tenemos que condenar esa violencia”, afirmó el mandatario.

El presidente del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, escribió en Twitter: “Mi rotunda condena al violento asalto del Parlamento de Venezuela”. Por su parte, Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado de EE. UU., dijo que la violencia usada ayer es “un ataque a los principios democráticos claros a los hombres y mujeres que lucharon por la independencia hace 206 años”.

Más tarde, el diputado Henry Ramos Allup responsabilizó a Maduro y a la GN. “Todo esto se produjo ante la mirada impasible de la GN, estos son hechos sumamente graves, y lo más grave” es que Maduro dijo, “en una muestra inaudita de ese cinismo descarado que lo caracteriza, que para él estos hechos resultaban muy extraños”, dijo.

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