Netanyahu ya superó a Groucho Marx si no les gustan………….. tengo otros !!!

Desde Israel por Dr. Israel Rabinowicz

En uno de mis anteriores comentarios expliqué que aquí en Israel la palabra dramático se había popularizado tanto que no existe periodista, en prensa escrita, radial o televisiva en donde la misma no fuere utilizada varias veces, ya todo es dramático.

Ahora, aunque ésta sí efectivamente tiene mucho de verdad, en forma de muletilla despertó una nueva expresión que estaba un tanto adormecida, que la

“ Explanada de la Mezquita es el lugar más sensible y explosivo del mundo “

Hace 10 días desde el interior de la misma tres terroristas árabes israelíes salieron armados y dispararon a policías israelíes que mantenían el orden matando a dos e hiriendo a varios otros, desde ése momento la frase arriba entrecomillada se hizo realidad.

La Policía israelí responsable de la seguridad del lugar reaccionó con rapidez, en menos de 24 horas instaló varios arcos detectores de metales por donde debían pasar todos aquellos que quisieran ingresar para rezar, los mismos arcos detectores de metales que se han convertido en elemento indispensable para realizar un control de acceso eficaz y seguro en recintos e instalaciones de todo tipo: aeropuertos, prisiones, recintos deportivos, edificios públicos o de empresas. La alta capacidad de detección le otorga un grado de fiabilidad que ningún otro detector puede igualar y, además, ofrece diferentes posibilidades de discriminación para un rastreo más preciso y eficaz. A simple vista todo normal de uso universal.

Pero lo que es normal en cualquier parte del mundo aquí en Israel no lo es, fue lo que hizo estallar la ira de todos los sectores islamistas, la oposición fue explosiva, nadie quedó fuera para exigir su retiro, las amenazas y rumores de una guerra santa se expandió. Cumpliendo las monolíticas instrucciones de sus autoridades religiosas los musulmanes se negaron a ingresar, tajantemente rechazaron esas nuevas medidas de control y seguridad y por miles presionaban rezando fuera de sus instalaciones.

El filo hilo que separa lo político de lo religioso comenzó a cortarse, el Hamás desde Gaza, el Hisballá desde el Líbano, Abu Mazan, el Presidente de la Autoridad Palestina que cortaba toda colaboración, en especial en el rubro seguridad, con Israel, desde Egipto los Hermanos Musulmanes, desde dentro de Israel en ciudades árabes se comenzaron a escuchar llamados similares, sus parlamentarios acompañaban la corriente, cientos de miles de mensajes en las redes sociales reclamando por la iniciación de una Guerra Santa, convertir lo político en una guerra religiosa.

Fue cuando recién se tomó conciencia que Netanyahu reaccionó, avanzó sin pensar en las consecuencias, fue en ése momento que trasciende que en una corta y protocolar consulta telefónica con sus ministros claves, esos mismos que, en defensa a sus carreras políticas, no se atreven a contradecirlo, ordenó a la policía  instalar los arcos protectores y cámaras especiales rechazando los claras advertencias de los responsables de los servicios de seguridad y del Mosad quienes anticiparon la reacción y sus posibles consecuencias, invitaban a buscar soluciones acordadas entre las partes, no herir susceptibilidades, no entregar material a aquellos que solamente buscan la chispa para encender todo.

El orgullo y amor propio por dar marcha atrás, por retroceder disfrazado de argumentos políticos de soberanía sobre dichos Lugares Santos, hizo que con el correr de las horas las llamas del potencial incendio religioso estuvieran a la vista de todos, allí contra reloj empezaron a moverse las presiones del Rey de Jordania, desde Arabia Saudita, del Presidente de Egipto, desde los Estados Unidos intentando llamar a la inteligencia y a la calma, desde Europa importantes voces se sumaban.

Y de repente los menos de 5 minutos de consultas telefónicas formales que a Netanyahu le insumió autorizar la instalación de los arcos detectores de metales se convirtieron en 2 largas jornadas nocturnas de más de 6 horas de reuniones entre el gabinete reducido y los principales asesores de seguridad, había que retirarse, retroceder sin dar la apariencia de una rendición. Un casual enfrentamiento diplomático con Jordania y una gran ayuda de su Rey dio la excusa para disfrazar todo como un intercambio en donde Israel pagó retirando todo los sistemas de seguridad incorporados, retrotraer todo al punto de partida.

Un Netanyahu derrotado dejó a muchos ganadores envalentonados en espera de una nueva oportunidad, será en cualquier momento.

Si lo anterior es grave para el que éstas líneas escribe la derrota de Netanyahu es mucho más grave, dejó a la vista un preocupante e inestable estado emocional y allí está el verdadero peligro.

Hasta la próxima

 

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