Mueren 17 sicarios en un tiroteo con la Policía en Sinaloa

El enfrentamiento entre uniformados y delincuentes se produjo en la ciudad más turística del Estado

Sinaloa, epicentro de gran parte del narcotráfico mexicano y sede de uno de los principales cárteles del país, vivió el viernes una de sus noches más sangrientas. 19 personas murieron tras un fuerte enfrentamiento con policías y soldados en las inmediaciones de su ciudad más turística: Mazatlán, en la costa norte del Pacífico.

Todo comenzó a las nueve de la noche cuando un comando armado de 17 hombres y cuatro camionetas ejecutó a dos personas en las inmediaciones de la municipalidad de Villa Unión. Los hechos alertaron a la Policía Municipal de Mazatlán, que se desplazó hasta el lugar y allí se encontró con los sicarios, que abrieron fuego dejando dos policías heridos. Ante el tamaño y virulencia del convoy llegó como apoyo la Policía Estatal y el Ejército, que se sumaron a la persecución del grupo armado durante ocho kilómetros.

A partir de ahí comenzó un largo enfrentamiento en una zona rural de Mazatlán que terminó con un desigual balance. Todas las bajas, 19, fueron presuntos delincuentes y los heridos, 5, policías municipales, según información oficial. Tras el tiroteo la policía se incautó de cuatro vehículos, 15 armas largas y siete armas cortas. Uno de los agentes, herido de bala en una pierna, relató al periódico Noroeste que: “Eran como 20, en cuatro camionetas, se puso fea la cosa, por fortuna solo hubo heridos de nosotros”.

Sinaloa, cuna del poderoso cartel de Joaquín El Chapo Guzmán, ha tenido un año muy violento. La extradición del narcotraficante a Estados Unidos realizada en enero pasado desató una pugna en el interior de la organización entre los hijos del capo, llamados Los Chapitos, y los socios de Guzmán. La pelea por el control del cartel sinaloense ha llevado a que el Estado viva una de sus épocas más violentas. El pasado lunes un secuestro masivo en un restaurante de Culiacán.

Paralelamente el negocio se está reenfocando hacia la heroína tras la legalización de la marihuana en varios Estados de Estados Unidos, que ha debilitado la entrada de efectivo por este concepto. La caída de los ingresos ha provocado que los carteles busquen mantener el nivel adquisitivo, incorporando nuevos rubros criminales como el secuestro, la extorsión o el derecho de suelo, rara vez visto antes, pero que repercuten directamente en los habitantes de Sinaloa.

Según el periódico Noroeste, los dos primeros muertos, y que dieron inicio al enfrentamiento, serían parientes de una persona secuestrada por el grupo armado momentos antes, aunque esta información no fue confirmada por las autoridades.

Durante la rueda de prensa posterior, el subsecretario de seguridad de Sinaloa, Cristóbal Castañeda Camarillo, resaltó el valor de los agentes que, “aunque en primera instancia eran superados en número pudieron repeler la agresión en tanto llegaron autoridades de los tres órdenes de gobierno”. Las autoridades insistieron en destacar la coordinación militar y policial, uno de los temas polémicos en la lucha contra el crimen organizado. En los primeros cinco meses del año han ocurrido 619 homicidios en Sinaloa, convertido en uno de los focos rojos de México, que vive un aumento generalizado de la violencia. Con más de 2.100 asesinatos en el mes de mayo, el país vivió su mes más violento de los últimos 20 años.

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