Iván Rodríguez, otro boricua que se convierte en leyenda del béisbol

ESPM

NUEVA YORK – Una fructífera carrera desarrollada en los parques de las Grandes Ligas que le valió, entre otros honores, dos Series Mundiales, 13 Guantes de Oro, el galardón al Jugador Más Valioso en el 1999, 14 Juegos de Estrellas, siete Bates de Plata, una sortija de campeonato de la Serie Mundial con los Marlins de Florida en el 2003, fue coronada este domingo, con la exaltación al Salón de la Fama del boricua Iván Rodríguez.

“Quiero que levanten las banderas bien alto ahora mismo, porque me siento bien orgulloso de ser puertorriqueño y de ser el cuarto ‘hall of famer’ que sale de Puerto Rico… Es un orgullo representar a mi país. Este momento lo comparto con toda la afición, especialmente los niños. Me gusta darles consejos a los niños porque son el futuro. A los jóvenes, les recuerdo que el destino está en sus manos. Todo en la vida es posible. Los triunfos se realizan con esfuerzo y dedicación, se los digo por experiencia”, dijo Rodríguez en el discurso pronunciado en Cooperstown, Nueva York.

El receptor, al igual que ocurrió en el momento cuando supo que fue nominado para recibir el galardón que lo inmortaliza en el béisbol, dejó correr sus lágrimas al hablar sobre sus padres, José y Eva, quienes se encontraban en el parque, al igual que su esposa.

El ‘Pudge’ inició su discurso en inglés. Después, se dirigió en español para su fanaticada en Puerto Rico y y particularmente, para sus padres.

“A mi padre, José, mi primer profesor de béisbol, mi mejor amigo. Me enseñaste a respetar el juego, el valor del trabajo, el sacrificio. Fuiste el que me aconsejaste a cambiar de lanzador a receptor. Te agradezco todo papi, yo estoy aquí mirándote a los ojos, como un ‘hall of famer’, pero tú eres el ‘hall of famer’, yo no. Por esos consejos que siempre me diste, y todavía me los sigues dando, siempre estás ahí con nosotros. Te amo mucho papi”, expresó, tras enjugar sus lágrimas.

Luego se dirigió a su madre.

“A mi madre Eva: Recuerdo los días en el comedor, en casa, siempre ayudándome con las tareas. Fuiste mi maestra de la vida. Me enseñaste que la disciplina en los estudios valía más o igual que la disciplina en el béisbol. Mami, misión cumplida, tienes un hijo de 45 años aquí en Cooperstown”, manifestó.

Además, agradeció a las franquicias que lo acogieron en las Ligas Mayores. En primer lugar, a los Marlins por “hacerlo un campeón”.

Destacó a los Vigilantes. Fue la novena con la que debutó y cuya gorra luce en la imagen que lo perpetuará en Cooperstown. “Crecí allí y estoy orgulloso de usar esa gorra por siempre en el Salón de la Fama. Los Vigilantes creyeron en mí, y yo intenté hacer todo en mi poder para devolverles ese favor”, dijo el exreceptor.

Los boricuas Roberto Clemente, Orlando ‘Peruchín’ Cepeda, Roberto Alomar precedieron al jugador vegabajeño en su hazaña de lograr tan importante distinción.

Entre los miles de fanáticos que se dieron cita para el momento histórico que tuvo lugar en los predios del Clark Sports Center, hubo un grupo de amigos de la infancia del toletero. Junto al mar de banderas monoestrelladas puertorriqueñas, lució otra, la tejana, ya que seguidores de sus hazañas con los Vigilantes también quisieron ser testigos de tan importante momento. Ambos acapararon el lado izquierdo de la tarima.

A sus 45 años, Rodríguez logró entrar al Salón de la Fama en su primer año de elegibilidad, con el 76 por ciento de los votos de los miembros de la Asociación de Escritores de Béisbol de América.

El gobernador lo acompaña y felicita a nombre de Puerto Rico

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares acudió a la ceremonia de exaltación al Salón de la Fama del exreceptor puertorriqueño, por invitación de éste y en representación del Pueblo puertorriqueño.

“Me uno a la celebración del Pueblo puertorriqueño por este tan importante logro en la carrera de Iván Rodríguez, quien ahora es otro de nuestros inmortales. Su disciplina y talento lo colocan como uno de los mejores receptores, y gracias a esto, Puerto Rico nuevamente ocupará titulares positivos y una importante página en la historia. ¡Gracias Iván! Tu Pueblo está orgulloso”, sostuvo el primer mandatario.

El Mandatario recordó que Rodríguez es el cuarto boricua en entrar al Salón de la Fama del Béisbol luego que Roberto Clemente (1973), Orlando “Peruchín” Cepeda (1999), y Roberto Alomar (2011) hicieron lo propio.

“Iván Rodríguez ha sido un líder dentro y fuera del terreno de juego. La historia de Iván Rodríguez es una de éxito basada en el sacrificio, trabajo y entrega al deporte que le dio la plataforma para representar a Puerto Rico. Sirva su ejemplo para que nuestra juventud vea el trabajo y la dedicación como la ruta para el éxito”, agregó Rosselló Nevares.

En la noche, el primer ejecutivo acudiría a la ceremonia de colocación de la placa en el Museo del Salón de la Fama.

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