Atento el Colegio de Ingenieros y Agrimensores a la situación de AES

SAN JUAN – El Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico (CIAPR) indicó estar atento ante el llamado de algunos sectores que solicitan el cierre de la planta AES de Guayama, que actualmente genera cerca del 17 por ciento del consumo eléctrico en Puerto Rico, a un costo estable de aproximadamente 8.5 centavos por Kilovato hora (KWh), trascendió el miércoles.

“Un cierre o interrupción en las instalaciones de AES, así como la paralización del depósito de Agremax en el relleno sanitario de Peñuelas, no solo atenta contra la estabilidad económica de los consumidores, provocando un aumento en la factura de energía eléctrica, sino que además, podría aumentar las interrupciones del servicio de energía eléctrica en Puerto Rico y abonar a los serios problemas de infraestructura que tiene la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) actualmente”, dijo el ingeniero Ralph Kreil Rivera, presidente del CIAPR en declaraciones escritas.

“En el Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico reconocemos que es fundamental para la Isla contar con diferentes alternativas de generación de energía y establecer a largo plazo un proceso de transición hacia energías renovables, reduciendo la dependencia de combustibles fósiles como carbón, petróleo y sus derivados.  Sin embargo, considerando la situación actual del País en cuanto a las opciones de generar energía, las emisiones de la planta de AES son inferiores a las que emitirían algunas de las plantas de la AEE que generan electricidad a base de la combustión de petróleo y sus derivados, debido a que algunas de estas no cumplen con los estándares de emisión (MATS) de la Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés).  La operación constante de estas unidades es necesaria para garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico en la Isla.  Un posible cierre o interrupción de la generadora de Guayama, mantendría vulnerable la confiabilidad de nuestro sistema eléctrico, provocando un potencial colapso del sistema y serios daños al ambiente, retrasando a su vez el cumplimiento con la regulación ambiental”, expresó.

De igual forma, Kreil manifestó que la acumulación del material producto de la quema de carbón en la planta de AES, por el impedimento de algunos grupos de que el mismo pueda ser depositado en el sistema de relleno sanitario de Peñuelas (SRS), puede provocar graves daños ambientales. “Este SRS cuenta con los permisos aplicables emitidos por la Junta de Calidad Ambiental, agencia que luego de evaluar el diseño y operación de la instalación, le autorizó a manejar residuos clasificados como “Desperdicios Sólidos No Peligrosos”, incluyendo el Agremax, enfatizó.

Mencionó que, según se ha mencionado en innumerables ocasiones, el relleno sanitario de Peñuelas está diseñado cumpliendo con los estándares federales y estatales aplicables de manera de proteger la salud de las comunidades y el ambiente.  De igual manera, cuenta con capas de revestimiento, sistemas de colección de líquido y otros controles de ingeniería, para prevenir que el lixiviado (mezcla líquida generada por la interacción entre los residuos sólidos colocados en el SRS y el agua de lluvia que percola a través de estos) puedan contaminar el subsuelo y ganar acceso a aguas subterráneas por debajo del SRS.

De igual forma, Kreil dijo que el “SRS de Peñuelas se ubica en un área con poca o ninguna presencia de aguas subterráneas según los estudios de las agencias federales.  Los resultados de los muestreos realizados al Agremax, utilizando la metodología requerida por la EPA, no alcanza concentraciones de metales para ser clasificados como “Desperdicios Peligrosos” según la Ley Federal de Conservación y Recuperación de Recursos (RCRA por sus siglas en inglés).  El manejo y uso de este material en el SRS de Peñuelas, siguiendo los requisitos reglamentarios aplicables y las guías de las Agencias Estatales y Federales no debe tener efectos negativos a la salud de las comunidades aledañas ni al medio ambiente”.

“Hacemos un llamado a las agencias reguladoras estatales y federales para que mantengan la fiscalización continua que asegure que el transporte, manejo, uso o aplicación al terreno se realice de conformidad con todas las leyes, reglamentos y guías existentes”, indicó.

Kreil añadió que, ante la falta de capacidad de los vertederos en la Isla, el reciclaje y uso beneficioso de estos residuos, siguiendo las guías de las agencias estatales y federales, es un aspecto de gran trascendencia que debe ser evaluado e implementado, de manera de no continuar contribuyendo a la compleja situación de manejo de residuos sólidos de Puerto Rico.  De igual forma, insistir en que eventualmente las cenizas se dispongan fuera de la Isla, tal y como establecía el contrato original”.

De hecho, el presidente del CIAPR concluyó diciendo que no se debería autorizar el establecimiento de nuevas plantas de generación de energía con carbón, hasta tanto no pueda garantizarse la disposición de las cenizas fuera de Puerto Rico.

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