Rosselló Nevares valida la importancia de las Iglesias-Escuela como instituciones alternativas de enseñanza

LA FORTALEZA  – El gobernador Ricardo Rosselló Nevares firmó el miércoles, la Ley para las Iglesias-Escuela, estatuto que salvaguarda el derecho fundamental de los padres y madres a educar a sus hijos e hijas en tales planteles en conformidad con sus preferencias, creencias y valores.

Las Iglesias-Escuela surgen del contexto social que reconoce la educación privada como parte de la oferta educativa en la Isla.

“De la misma forma que respetamos las creencias, preferencias y convicciones ideológicas de otros sectores, debemos respetar el derecho de los padres, madres y encargados de criar a sus niños bajo la estructura académica y religiosa que entiendan pertinente. Esta ley garantiza que, quien así lo estime, pueda optar por educar a sus hijos en un marco no tradicional —como es el caso del método Montessori y la educación en el hogar— que responda al ambiente que ellos prefieran para el desarrollo formativo de sus hijos”, expresó el primer mandatario en conferencia de prensa.

El estatuto que será la Ley 33-2017 y garantizará la existencia y operación de estas instituciones en Puerto Rico, reconoce que las Iglesias-Escuela son una alternativa al proceso de enseñanza-aprendizaje conocidas como “instituciones educativas no tradicionales”, con métodos, enfoque, valores y programación académica distinta a las que se ofrecen en el sistema de educación pública o privada licenciada.

Durante la firma de la ley, el gobernador estuvo acompañado de la viuda e hijos del doctor Hernán Cortés —quien fue pastor de la Iglesia Bautista de Levittown en Toa Baja y pionero de esta corriente educativa— quienes al día de hoy continúan con el legado de su esposo y padre.

Explicó que el estatuto reestablece el marco legal de la Ley 82-1995. Este marco legal reconoció el derecho de las iglesias cuyas creencias religiosas y ofrecimientos académicos son inseparables.

Mencionó que la pasada administración, mediante opinión del secretario de Justicia, determinó que la Ley 82-1995 había sido derogada tácitamente por la Ley 148-1999. Con esta acción se obligó a que las Iglesias-Escuela, so pena de consecuencias jurídicas, iniciaran el proceso de licenciamiento y equipararan sus ofertas académicas a los requisitos que impone el Consejo de Educación de Puerto Rico a las escuelas públicas y privadas licenciadas, en clara violación a su libertad religiosa.

Esta medida sufrió enmiendas a petición del gobernador a fin de garantizar que los currículos de enseñanza de las Iglesias-Escuela se notifiquen al Consejo de Educación de Puerto Rico para que la comunidad conozca los ofrecimientos educativos sin que constituya una interferencia con la libertad religiosa.

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