López rechazó oferta de casa por cárcel de régimen de Maduro

Así lo confirmó su esposa tras informar de una visita que Rodríguez Zapatero le hizo al líder.

Leopoldo López, dirigente opositor venezolano encarcelado.
Foto: Reuters

Tras anunciar la noche de este domingo una reunión entre la canciller venezolana, Delcy Rodríguez; su hermano Jorge, alcalde del municipio caraqueño de Libertador, y el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero con Leopoldo López en la cárcel militar de Ramo Verde, la esposa del líder opositor confirmó que el régimen venezolano le ofreció la posibilidad de cumplir su pena de prisión encerrado en su domicilio, a la cual se negó.

“Primero está la libertad de todo un país. No se trata de la libertad de un hombre”, dijo Tintori al ser consultada por la prensa. “Sí, se habló de casa por cárcel y ojalá Leopoldo salga de ahí (…). Él dijo que tiene que salir de último, primero que salgan los policías presos por el 11 de abril (del 2002) y los muchachos presos hace tres años, la cantidad de presos que tienen orden de excarcelación (…). No es una medida de casa por cárcel. Se trata de la libertad de toda Venezuela”.

El anuncio de Tintori el domingo levantó todo tipo de especulaciones sobre si López estaría negociando algún beneficio en su arresto –la casa por cárcel o el exilio– a cambio de un llamado a la oposición a enfriar las protestas en la calle. Sin embargo, ella desmintió que se le hubiese pedido alguna cosa a su esposo. “Diles que no hay acuerdo, que no hay ningún tipo de negociación”, afirmó.

Primero está la libertad de todo un país. No se trata de la libertad de un hombre

A través de un video difundido por medio de las redes sociales la noche del domingo, el propio Leopoldo López, con una imagen serena, pidió a la masa opositora mantener la protesta en la calle. Según su mensaje, se trata del primero de varios videos que el dirigente tratará de hacer públicos a través de sus familiares.

Tintori aseguró que López contó con el apoyo de algunos militares dentro de la cárcel que le permitieron filtrar las imágenes.

Con o sin el llamado de López, decenas de opositores intentaron movilizarse en varias ciudades del país y en la capital venezolana para acudir al “gran plantón” convocado para el día 66 de las protestas, una manifestación que consiste en establecerse en la principal arteria vial de cada ciudad de forma pacífica y que ya se ha ejecutado en otras ocasiones.

Pero la represión por parte de los cuerpos de seguridad venezolanos comenzó temprano, disuadiendo a golpes, con gases lacrimógenos y robos toda concentración de opositores desde el momento mismo de agruparse. En la zona de Altamira, en Caracas, a las cinco de la mañana se informó de la detención de al menos cinco jóvenes de la llamada ‘resistencia’.

También en varios edificios residenciales de la zona de El Paraíso se denunció represión con gases lacrimógenos desde las seis de la mañana. Durante el día, decenas de víctimas reportaron haber sido golpeadas y robadas por la Guardia Nacional, que arrancó a los manifestantes sus celulares, mochilas y hasta los zapatos.

Arrecia represión

Por primera vez arremetieron contra la gente en lugares donde suelen refugiarse, como el centro comercial Tamanaco, cuya portón violentaron para disparar gases lacrimógenos directo a los manifestantes. Varios vendedores ambulantes denunciaron que los guardias les robaron su mercancía, desde botellas de agua hasta bolsas de tostones.

“Me robaron lo que teníamos para vender”, dijo afligido un buhonero al diputado José Manuel Olivares.

La prensa fue blanco preferido de los funcionarios, que destrozaron una cámara del canal Globovisión, robaron a periodistas de los portales noticiosos Runrun.es y El Cooperante y amenazaron con sacar a golpes de las calles a los reporteros de televisión de NTN24 y Vivoplay.

Al equipo de reporteros de la emisora TV Venezuela, los atacaron con gas lacrimógenos y puñetazos, les robaron los celulares y las máscaras antigás.Las denuncias de agresiones a través de las redes sociales dieron cuenta del uso de tuercas y balas para la dispersión de los opositores.

Los diputados Miguel Pizarro, Juan Requesens y el propio Olivares –de los más jóvenes de la Asamblea Nacional– fueron golpeados y rociados con gas pimienta.

Requesens fue arrojado a una alcantarilla por funcionarios de la Guardia Nacional en lo que pinta claramente como un endurecimiento de la represión a la oposición en la calle, sin distingo de rango o función política.

A pesar de la dura respuesta policial –fue desplegado incluso el Comando Antiextorsión y Secuestro de la Guardia Nacional–, los opositores salieron varias veces a tratar de tomar las calles para el “plantón”, pero fueron dispersados cada vez. Anunciaron para este miércoles una marcha de grandes proporciones en demostración de la voluntad de seguir en la calle.

Le piden cita al psiquiatra

La fiscal general, Luisa Ortega, se ha convertido en una auténtica piedra en el zapato para el Gobierno, a tal punto que un diputado chavista pedirá a la justicia evaluar su salud mental, pues cree que podría llevar a Venezuela a una guerra civil. “Vamos a ir al Tribunal Supremo de Justicia para solicitarle (…) que se conforme una junta médica de expertos, de peritos, psicólogos y psiquiatras que le hagan una evaluación a la señora”, dijo el legislador Pedro Carreño al canal VTV.

Valentina Lares Martiz
Corresponsal de EL TIEMPO

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