Donald Trump acaba de tener su peor semana en Washington

Donald Trump no ha tenido muchas buenas semanas desde que fue investido como el 45 presidente de Estados Unidos. Pero esta fue la peor de todas. Esta fue la semana en que la investigación sobre la intervención rusa en las elecciones estadounidenses de 2016 alcanzaron la Oficina Oval y al propio Trump.

El Washington post reportó el miércoles por la noche que Trump está siendo investigado por el fiscal especial Bob Mueller por la posibilidad de que él haya obstruido la justicia con su decisión de despedir al exdirector del FBI James Comey.

Trump pareció confirmar esa historia – la Casa Blanca no la ha negado pero sí ha condenado las filtraciones de las que surgió – en un tuit el viernes por la mañana.

“Estoy siendo investigado por despedir al director del FBI por el hombre que me dijo que despidiera al director del FBI. Cacería de brujas”, escribió Trump.

Tras ese tuit, sus asesores batallaron para aclarar que el presidente simplemente estaba diciendo que había leído los reportes de que él estaba siendo investigado pero que no lo había dicho de forma separada.

Lo que sea.

El punto es que la investigación de Mueller se está ampliando, no estrechando. Y la actitud de Trump hacia la investigación empeora cada vez más. Entre el jueves por la mañana y el viernes, Trump envió una serie de tuits que sugieren que está extremadamente frustrado con su actual posición.

“Inventaron una colusión falsa con la historia de los rusos, no hallaron pruebas, y ahora van por la obstrucción a la justicia en la historia falsa. Bien”, tuiteó Trump el jueves por la mañana.Por la tarde, Trump estaba litigando de nuevo la elección de 2016: “¿Por qué los tratos de la familia de Hillary Clinton y los demócratas con Rusia no están siendo revisados, pero sí mis no-tratos con ellos?”, tuiteó.

No está claro si es que Trump no comprende la severidad de las circunstancias que ahora enfrenta o si simplemente no le importa. Pero ahora él está en una situación en la que no puede tuitear o expresar su opinión al respecto.

Mueller sigue contratando gente mientras la investigación se amplía. Y, a menos que despida a Mueller – lo que significaría el suicidio político para Trump –, él tiene que esperar y ver cómo se dan las cosas.

El problema para Trump – y los republicanos en el Congreso – es que la investigación de Mueller va a tomar tiempo. Y con la investigación llegando hasta Trump – y con Trump tuiteando regularmente al respecto  – es casi imposible que la Casa Blanca pueda fraccionarla.

La “nube” de la que Trump se ha estado quejando durante meses se hizo más grande y oscura esta semana. Y él está a la intemperie y sin paraguas.

Donald Trump, por rehusarte a dejar de cavar un hoyo a tu alrededor, tuviste la peor de las semanas en Washington.

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