Mexicanos de EEUU muy ambivalentes respecto al 5 de mayo

Por RUSSELL CONTRERAS y ADRIANA GÓMEZ LICÓN

Yazmín Irazoqui Ruiz habla el 1ro de mayo del 2017 sobre los sentimientos encontrados que tiene en torno a los festejos del 5 de mayo durante un acto en Albuquerque, Nuevo México. “Quieren comer nuestra comida y escuchar nuestra música, pero cuando necesitamos que nos defiendan, ¿dónde están?”, preguntó Irazoqui Ruiz, aludiendo al sentimiento anti-inmigrante que se está expandiendo en EEUU. (AP Photo/Russell Contreras)

ALBUQUERQUE, Nuevo México, EE.UU. (AP) — Por años, Yazmín Irazoqui Ruiz vio los festejos del 5 de Mayo como una excusa para comer tacos y escuchar música mexicana.

Esta estudiante de medicina de 25 años se vino de pequeña a Estados Unidos desde México y festeja todos los años una fecha que rinde homenaje a una patria que apenas si recuerda.

Pero no esta vez. Dice que no quiere participar en las festividades de este año en momentos en que el presidente Donald Trump emprende una campaña contra la inmigración ilegal y sus partidarios le piden que cumpla su promesa de construir un muro a lo largo de la frontera con México.

“¿Qué está pasando? Quieren comer nuestra comida y escuchar nuestra música, pero cuando necesitamos que nos defiendan, ¿dónde están?”, preguntó Irazoqui Ruiz, aludiendo al sentimiento anti-inmigrante que se está expandiendo en el país.

No está sola. Las políticas inmigratorias y la retórica de Trump hacen que muchos mexicano-estadounidenses e inmigrantes tomen distancia de un feriado que ya pensaban había sido apropiado por las empresas de cervezas y de licores, promotores de eventos y bares.

Activistas y académicos hispanos dicen que esa ambivalencia se ve reforzada en la época del 5 de mayo, por su historia confusa y por los estereotipos que explotan los comerciantes.

Este feriado que recuerda una batalla del siglo 19 entre México y las fuerzas invasoras francesas es hoy una celebración grande que se repite todos los años en Estados Unidos, donde la gente llena los bares en busca de margaritas y tacos baratos. Los avisos publicitarios a menudo muestran actores mayormente blancos que celebran el 5 de mayo en una playa.

“El relato que acompaña el 5 de mayo pareciera decir ‘este día en realidad no es de ustedes’”, manifestó Cynthia Duarte, profesora de sociología de la Universidad Luterana de California con sede en Thousand Oaks, California.

La productora de Tequila José Cuervo juega con la idea de que el feriado casi no se festeja del lado mexicano de la frontera organizando una fiesta en un pequeño pueblo de Missouri llamado México. Más del 90% de sus habitantes son blancos y menos del 2,5% son de ascendencia mexicana. Según la página de Facebook de la empresa, ese será el “primer 5 de mayo de México”.

“Los consumidores constantemente nos dicen que el 5 de mayo es una buena manera de reconectarse con la gente que quieren y de disfrutar unas pocas cervezas”, declaró John Alvarado, vicepresidente de márketing de la cerveza Corona, subsidiaria de Anheuser-Busch InBev.

El 5 de mayo a menudo se confunde con el día de la independencia mexicana (que en realidad es el 16 de septiembre), pero conmemora la batalla de Puebla de 1862 entre un ejército mexicano formado mayormente por indígenas y las fuerzas invasoras de Napoleón III. En México casi no se conmemora esa fecha, que sí es recordada por los hispanos de California y los abolicionistas que asociaron esa victoria con la lucha contra la esclavitud.

Durante el Movimiento Chicano de la década de 1970 los mexicano-estadounidenses usaron esa fecha para conmemorar una batalla tipo David contra Goliat y para que sirviera como motivación en la lucha por los derechos civiles.

Algunos barrios de inmigrantes han cancelado o reducido los festejos del 5 de mayo este año por temor a que facilite deportaciones. En Filadelfia se suspendió la celebración luego de que los organizadores llegaron a la conclusión de que asistiría menos gente por temor a redadas del servicio de inmigración.

Hay quienes temen que los festejos tomen un giro feo y que alguna gente, envalentonada por la retórica de Trump, se burle e incluso agreda a los mexicanos. En Waco, Texas, una fraternidad de la Baylor University fue suspendida después de hacer una fiesta del 5 de mayo en la que los estudiantes se habrían vestido como obreros de la construcción y mucamas, y gritaron “construyan ese muro”. La fiesta está siendo investigada y hubo una protesta posterior.

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