Lionel Messi deja la Liga abierta

En un partidazo, en el que James Rodríguez jugó 10 minutos y anotó el empate parcial, Barcelona le ganó 3-2 al Real Madrid y asumió el liderato, aunque tiene un partido más.

Lionel Messi y su bendita costumbre de celebrar en el estadio Santiago Bernabéu. Este domingo llegó a 500 goles con la camiseta del Barcelona. / AFP

La Liga española parecía sentenciada. Un gol del colombiano James Rodríguez, a cuatro minutos del final del partido, empataba el clásico español 2-2 y le permitía al Real Madrid mantener en la tabla tres puntos de ventaja sobre el Barcelona, además de un partido pendiente. Pero en el tiempo añadido apareció Lionel Messi, el mejor futbolista del planeta, y marcó el 3-2 que enmudeció al estadio Santiago Bernabéu y le dio el liderato al equipo catalán, tras un partidazo que será recordado por mucho tiempo.

El duelo colmó las expectativas. Ambos equipos salieron con sus mejores hombres y a su manera buscaron siempre la victoria. De hecho, Keylor Navas y Marc Andre Ter Stegen, los dos arqueros, fueron figuras de sus equipos y salvaron cada uno por lo menos tres opciones clarísimas de gol.

El árbitro Alejandro Hernández también fue protagonista. Les perdonó la expulsión a los madridistas Marcelo y Casemiro. El primero por un codazo a Lionel Messi y el segundo por una falta, también sobre el 10 argentino, que merecía la tarjeta amarilla cuando ya estaba amonestado.

El Real Madrid se fue en ventaja gracias a un gol de Casemiro, quien aprovechó un rebote tras un remate de Sergio Ramos que se estrelló en el vertical. Muy pronto Lionel Messi igualó las acciones en una acción que él mismo inició y que definió a un costado luego de eludir a dos defensas en el centro del área.

Ya en el complemento, fue el croata Iván Rakitic quien marcó para los azulgranas, con un remate desde fuera del área. Para completar, el defensa Sergio Ramos vio la tarjeta roja por una falta descalificadora sobre Messi.

El clásico parecía sentenciado para los catalanes y a 10 minutos del final el técnico Zinedine Zidane decidió mandar a la cancha al colombiano James Rodríguez.

El 10 intentó un remate de media distancia que encontró bien ubicado al arquero Ter Stegen. Y en su segunda aparición marcó el 2-2 parcial que enloqueció a buena parte de los 82.000 asistentes al estadio. Ante un centro de Marcelo, James anticipó a los defensas y con un zurdazo mandó el balón al fondo de la red.

Después el Real Madrid tuvo un par de opciones para ganar el juego, pero al minuto 92, en un perfecto contragolpe, Messi, el mejor de todo, el amo del clásico, hizo el 3-2, su gol 500 vestido de azulgrana y le dio el liderato al Barça, aunque con un partido más.

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