La imagen de Trump como gestor económico se tambalea

La imagen de Trump como gestor económico se tambalea

Trump, el pasado jueves, en el Despacho Oval 

Donald Trump es el presidente más impopular de Estados Unidos al inicio de su mandato desde que existen series estadísticas. En esa mala nota en las encuestas (un 35% de aprobación), ha habido una excepción: lo que más se valora del republicano es su capacidad de gestionar la economía. La imagen de Trump como empresario de éxito que podrá trasladar a la política sus dotes de negocio ha calado en la opinión pública. El presidente se atribuye los anuncios de inversión de grupos automovilísticos en EE UU, la subida de las bolsas, el descenso del desempleo, etc. “Trabajo, trabajo, trabajo”, suele escribir en Twitter.

Pero algo ha empezado a tambalearse: la confianza de los estadounidenses en la economía se situó en la cuarta semana de marzo en su nivel más bajo desde la victoria de Trump en las elecciones presidenciales de noviembre. La cifra sigue siendo positiva (+5) y muy superior a la que había antes de los comicios, pero cayó seis puntos en una semana, según el Índice de Confianza Económica del centro demoscópico Gallup.

El deterioro del clima económico tuvo lugar en la misma semana en que el Dow Jones vivió su peor semana desde septiembre. El índice bursátil más seguido de Wall Street sigue por encima de los 20.000 puntos, el umbral que, a finales de enero, superó por primera vez desde su creación hace 120 años en plena ola de euforia tras las elecciones.

Los inversores confían en las promesas de Trump de desregulación financiera, rebajas fiscales e inversión en infraestructuras; mientras se fían de que apacigue su doctrina proteccionista. Pero el fracaso del intento del presidente de reformar el sistema sanitario, por la ausencia de votos ante la guerra abierta en su propio partido, ha cuestionado la capacidad del magnate inmobiliario de llevar a cabo su agenda en la Casa Blanca. Cayeron las bolsas y las expectativas económicas.

La confianza económica se redujo sobre todo entre los votantes republicanos. Pasó en una semana de un +52 a un +42, pese a todo un nivel elevado. Entre los votantes independientes, de un +6 a -1. Y entre los demócratas, del -20 al -18. El índice de Gallup mide en una escala que va de -100 a +100 la evaluación que dan los ciudadanos a la situación económica y si consideran que está mejorando o empeorando.

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