El alcalde de Los Ángeles, reelegido con el 81% de los votos

Eric Garcetti logra una victoria aplastante y dispara los rumores sobre su futuro político. La ciudad rechaza limitar la construcción y aprueba un impuesto especial para ayudar a los sin techo

El alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, en la pasada edición de los Oscar. REUTERS

En una época en la que los electores parecen dispuestos a dar una patada al establishment a la mínima oportunidad, las elecciones locales del martes en Los Ángeles dieron un respiro a la política profesional. Eric Garcetti, logró la reelección en primera vuelta con un asombroso 81% de los votos en una carrera contra otros 10 candidatos. La cifra es la victoria más amplia en un siglo en la segunda ciudad más grande de Estados Unidos. La arrolladora popularidad de Garcetti alimenta desde hace meses rumores sobre su futuro en el Partido Demócrata, desde la carrera para gobernador de California (que se elige el año que viene) hasta Washington.

Aparte de Garcetti, los siete concejales en el cargo que se enfrentaban a la reelección ganaron sus carreras en primera vuelta. Con todo, la decisión más trascendental de los votantes fue rechazar una iniciativa popular, llamada Medida S, que proponía paralizar durante dos años cualquier gran desarrollo urbanístico. Todas las fuerzas de la ciudad se habían movilizado contra la iniciativa con el argumento de que afectaría al empleo y al precio de los alquileres. La Medida S fue derrotada por el 69% de los votos, pero no sin dejar en evidencia que los ciudadanos pueden decir basta ante el boom urbanístico de la ciudad, y las sospechas de corrupción a su alrededor, en cualquier momento.

El condado de Los Ángeles (el más poblado de Estados Unidos con 10,2 millones de habitantes) aprobó además la llamada Medida H. Se trata del intento más agresivo hasta la fecha por dedicar recursos a la lucha contra la lacra de los sin techo. Se calcula que solo en Los Ángeles viven unas 30.000 personas en la calle, casi tanto como en toda España. Aquí se inventó el término Skid Row. La Medida H impone una tasa de un cuarto de céntimo durante 10 años para dedicarla a servicios de salud mental y viviendas protegidas.

Garcetti es angelino de 46 años y es hijo de Gil Garcetti, un popular exfiscal del distrito. Se presenta en las conferencias con el chiste de que es “un típico mexicano-americano-judío-italiano normal y corriente” para destacar que preside una de las ciudades más diversas del mundo. De aspecto joven y sonriente y con una oratoria excelente, hace todas sus intervenciones en inglés y en español. La mitad de la población de la ciudad es latina.

Formalmente, las elecciones locales son apartidistas, se vota a personas, no a partidos. Garcetti es un valor en ascendo del Partido Demócrata que hizo una intensa campaña por Hillary Clinton en las últimas primarias presidenciales y habló en la convención en la que Clinton fue proclamada candidata. Solo un concejal de los 15 de la ciudad es republicano. Ningún republicano ha pasado a segunda vuelta en las elecciones a la alcaldía desde que se retiró el último, en 2001.

Desde su elección en una reñida disputa en 2013, Garcetti se ha apuntado tantos como una subida del salario mínimo sin precedentes en una gran ciudad de Estados Unidos, la candidatura a los Juegos Olímpicos de 2024 (Los Ángeles ya ha organizado otros dos) o estar siempre en primera línea en la defensa de los inmigrantes irregulares. La ciudad tiene cientos de miles de sin papeles.

Con esta victoria, el nombre de Garcetti empezará a sonar aún más para la carrera por la gubernatura de California que se vota en noviembre de 2018. Por el momento, los candidatos más conocidos son Antonio Villraigosa, exalcalde de Los Ángeles que aspira a ser el primer gobernador latino desde la guerra con México; Gavin Newsom, actual vicegobernador y exalcalde de San Francisco; y John Chiang, el tesorero del Estado, que aspira a dar la sorpresa con apoyo de la comunidad asiática.

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