Con más de 50 % escrutado, Moreno se aventaja en elecciones en Ecuador

De haber segunda vuelta, sería entre el oficialista Lenín Moreno y el opositor Guillermo Lasso.

Foto: REUTERS
Los candidatos a la presidencia de Ecuador Lenin Moreno y Guillermo Lasso.

El candidato oficialista Lenín Moreno encabezaba las preferencias electorales en las presidenciales del domingo en
Ecuador, según los primeros resultados oficiales, pero todavía no estaba claro si obtendría los votos suficientes para evitar una segunda vuelta ante el exbanquero Guillermo Lasso.

A pesar de denuncias de corrupción y de una economía tambaleante que han golpeado al saliente mandatario Rafael Correa, Moreno lograba un 38,30 por ciento de las preferencias y el opositor Lasso un 29,79 por ciento, según cifras del Consejo Nacional Electoral al 54,6 por ciento de las actas escrutadas.

En Ecuador, si ninguno de los candidatos logra la mayoría absoluta de los votos válidos, debe obtener, al menos, el 40 por ciento con una ventaja de 10 puntos porcentuales sobre su rival más cercano, para evitar ir a una segunda vuelta el 2 de abril.

Más temprano, tres encuestas a boca de urna también le daban la ventaja a Moreno y una de ellas lo declaraba ganador en primera vuelta. “A esta revolución no la para nada ni nadie”, dijo Moreno, acompañado de Correa y de un puñado de seguidores tras escuchar los datos de las encuestas. “Hemos ganado estas elecciones en justa lid”.

El nuevo presidente de Ecuador, que gobernará desde el 24 de mayo por un periodo de cuatro años, tendrá un difícil camino que recorrer para crear empleos, afrontar un abultado endeudamiento y sostener millonarios planes sociales acumulados durante una década de gobierno socialista de Correa.

El candidato oficialista, exvicepresidente entre 2007 y 2013, convenció a sus seguidores con la promesa de continuar el proyecto político de Correa centrado en programas sociales, participación activa del Estado en la economía y una mejor distribución de la riqueza.

Una eventual victoria de Moreno, mantendría a Ecuador como uno de los pocos países de Latinoamérica que continúa en la senda socialista, luego de que el movimiento sufriera reveses el año pasado en Brasil, Argentina y Perú.

Los escándalos que salpican a funcionarios cercanos a Correa, en una trama corrupta de la estatal Petroecuador y una red de sobornos de la brasileña Odebrecht, le habrían restado puntos a Moreno.

El propio Lasso pidió calma a sus seguidores y los conminó a esperar los resultados del Consejo Nacional Electoral (CNE). “El pueblo ecuatoriano quiere un cambio. De eso no cabe duda. En la segunda vuelta electoral todos nos uniremos”, dijo el candidato opositor en su natal Guayaquil.

Lasso, de 61 años, pidió a los otros seis candidatos opositores unirse para una eventual segunda vuelta, buscando ponerle fin a una década de Gobierno izquierdista, el más largo y estable de la historia reciente de
Ecuador.

El expresidente del Banco Guayaquil encarna el descontento de una parte de los ecuatorianos con las políticas socialistas de Correa y su estilo confrontacional, así como el manejo de la economía dolarizada fuertemente golpeada por la caída de los precios del crudo.

Lasso centró su oferta electoral en la creación de empleos, reducción de impuestos, mayor inversión extranjera y la convocatoria a una consulta popular para reformar la Constitución del 2008.

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