Planificadores objetan la Reforma Laboral

SAN JUAN – El presidente de la Sociedad Puertorriqueña de Planificación (SPP), David Josué Carrasquillo Medrano denunció el lunes la falta de sustento constatable en la legislación mejor conocida como la Reforma Laboral o Ley de Transformación y Flexibilidad Laboral.

“Exhortamos al gobernador y a la Legislatura a desistir de mover hacia adelante tanto esta legislación, como toda aquella que siga las mismas premisas infundadas que solo representan un beneficio a un sector históricamente privilegiado. Exhortamos a los patronos a ignorar esta legislación, de esta ser aprobada finalmente por el gobernador. Y finalmente, exhortamos al pueblo puertorriqueño a expresarse por cualquier medio en contra de este tipo de medidas, incluyendo la protesta”, dijo Carrasquillo Medrano en declaraciones escritas.

Según indicó, esta legislación incluye, entre varias otras medidas, eliminar la Ley de Cierre, la reducción del bono de Navidad y los beneficios por acumulación de días de enfermedad y vacaciones.

“La SPP entiende la necesidad de nuevas estrategias para fomentar el desarrollo económico en Puerto Rico. Sin embargo, la medida parece desvincular por completo el desarrollo económico de Puerto Rico, con el de su gente. Las medidas a evaluarse deben ofrecerle a todos los puertorriqueños una cosa sobre todas las demás: confianza. El pueblo puertorriqueño necesita saber que el norte de las decisiones gubernamentales es y será generar bienestar, seguridad, certidumbre y paz a su población, incluyendo nuestras futuras generaciones”, sostuvo al cuestionar la rapidez con la que la medida ha sido atendida.

Carrasquillo Medrano explicó que hay un término conocido como el “race to the bottom” (o “carrera hacia el fondo”, en español) donde, dirigidos o inspirados por la competencia, progresivamente se adoptan medidas colectivas que deterioran y desmerecen los estándares de vida.

“Las medidas propuestas en esta legislación responden totalmente a este tipo de lógica la cual mundialmente ha provocado una alzada en los niveles de desigualdad – social y económica – drástica en los últimos años. Estas medidas que se hacen en nombre de la competencia, la eficiencia, el desarrollo económico y la responsabilidad fiscal en el caso de Puerto Rico, solo redundan en fortalecer mercados ajenos al que la legislación supuestamente aspira a ayudar, como los de Florida, Texas, Connecticut y Nueva York. El reducir el valor del trabajo, lo desalienta”, dijo.

Alegó que efectos como el éxodo de gran parte de nuestra fuerza laboral; el aumento de las economías subterráneas y la profundización de economías basadas en la dependencia – serán inevitables como externalidades de este tipo de legislación, como ha destacado el economista Heriberto Martínez Otero.

“Desde un punto de vista fundamental de la planificación como profesión y disciplina, es inconcebible el apoyar medidas que representen la pérdida de derechos. Como colectivo tenemos la preocupación de que esta legislación es solo un preámbulo de un catálogo de futuras medidas que potencialmente adoptarían las mismas premisas en la que se fundamenta esta. La historia nos dice que este tipo de medidas de austeridad vienen acompañadas con propuestas de privatizaciones, eliminación de regulaciones y políticas públicas de justicia social, el desarrollo de proyectos de explotación minera, y mega proyectos de infraestructura que años después se convierten en una carga más y la justificación de la profundización del mismo ciclo”, finalizó.

Finalmente, el líder de la SPP señaló que le consta que existen un sinnúmero de medidas reales que pueden ser implantadas y redundar en un giro positivo hacia el bienestar general y demuestre indicios de un desarrollo económico encaminado y prometedor que reconozca como protagonista al pueblo puertorriqueño, en su totalidad.

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