O’Neill jura para un séptimo término y se retira de la Federación de Alcaldes

GUAYNABO  – Bajo el juramento tradicional y al amparo de la frase “así me ayude Dios”, Héctor O’Neill García tomó posesión del cargo el sábado para un séptimo cuatrienio consecutivo como alcalde de la Ciudad de Guaynabo.

El ejecutivo guaynabeño además anunció su retiro de la presidencia de la Federación de Municipios para integrarse a las discusiones de la Junta de Control Fiscal (JCF), donde colaborará por los municipios del país y aportar a la situación a nivel estatal.

“Igualmente continuaré sirviendo a mis compañeros alcaldes desde la Junta de Gobierno del Centro de Recaudación de Ingresos Municipales (CRIM). Voy a seguir velando por la autonomía municipal y a la vez haciendo mis aportaciones hacia la recuperación fiscal del gobierno central”, dijo O’Neill en su discurso inaugural.

“Mi meta siempre ha sido poner en práctica y hacer realidad la Ley de Municipios Autónomos, en la cual participé como portavoz en el Senado”, expresó al dar crédito también a los exgobernadores populares y estadistas por haberle dado la mano para llevar a cabo su objetivo.

O’Neill fue juramentado por la juez asociada del Tribunal Supremo, Mildred Pabón Charneco, en la ceremonia de investidura llevada a cabo en la concha acústica del City Hall. La ceremonia dio inicio a las 6:00 de la noche y contó con la presencia del gobernador, Ricardo Rosselló Nevares y de los exgobernadores Carlos Romero Barceló, Rafael Hernández Colón y Luis Fortuño. También estuvo la comisionada residente, Jeniffer González, el excomisionado residente, Pedro Pierluisi; legisladores, alcaldes y un nutrido grupo de empresarios, invitados especiales y público residente en Guaynabo.

El alcalde juró comprometido con un abarcador plan de trabajo que incluye tres mega proyectos en progreso los cuales podrían extenderse más allá del cuatrienio. Estos son el desarrollo del frente portuario “waterfront”, que ha descrito como el reto más intenso de su administración dado la complejidad del mismo; la cuarta fase del Parque Forestal La Marquesa y el Museo de la Música Rafael Ithier bajo construcción en la antigua estructura que albergó la escuela Román Baldorioty De Castro adyacente al Centro de Bellas Artes.

El líder estadista reiteró que la palabra “obra” es un hecho real en la ciudad y que continuará el ritmo de trabajo porque el mandato que recibió del pueblo fue “para que siga la obra”. Afirmó que la obra no se detendrá pese a la difícil situación económica y fiscal que atraviesa el país resultado de la toma de decisiones desacertadas del pasado.

“En Guaynabo hemos hecho las cosas como Dios manda. No enfrentamos al déficit presupuestario; no tenemos pendientes deudas estatutarias; estamos al día y en cumplimiento de todos los requerimientos de una sana administración pública, gracias a todos los jefes de las dependencias municipales que han hecho más con menos. Hemos sabido rendir el dinero, y utilizar bien cada centavo de los contribuyentes”, aseguró.

Los comentarios para este artículo han sido cerrados.