La campaña electoral comienza en Ecuador con Lenín Moreno a la cabeza

El porcentaje de votantes indecisos es superior al 45%

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, durante su último informe de Gobierno. RODRIGO BUENDIA AFP

“Vamos por más”, “Obras con amor” y “El futuro no se detiene” son los lemas del candidato del oficialismo, Lenín Moreno, que lidera las encuestas en Ecuador. La oposición conservadora quiere posicionar el mensaje del cambio: Guillermo Lasso dice “Vamos por el cambio”, y Cynthia Viteri propone un “Cambio positivo”. Paco Moncayo, nominado por la coalición de las izquierdas, simplemente alude a la unidad: “Juntos estaremos mejor”. La contienda electoral durará 45 días y dará paso a los comicios generales del 19 de febrero.

El oficialista Moreno lidera las preferencias electorales, según las encuestas de Cedatos y Market en las principales ciudades del país. La primera le da un 35,6% de intención de voto y la segunda, un 28,6%. Sobre el candidato que ocupa el segundo lugar no hay claridad. Cedatos dice que es Lasso, con el 22,3% de la intención de voto, pero la otra firma dice que es Viteri, con el 19,3%. Moncayo aparece siempre en cuarto puesto.

Los otros cuatro presidenciables registrados en el Consejo Nacional Electoral tienen porcentajes marginales de votación: menos de cinco puntos cada uno. En este grupo están Dalo Bucaram, hijo de un expresidente del país; Washington Pesántez, exfiscal general del Estado; Patricio Zuquilanda, excanciller; y un joven sin credenciales, pero emparentado con altos funcionarios del Gobierno, Iván Espinel, que busca hacerse un hueco con propuestas extremas como implantar la pena de muerte. Según el consultor político Oswaldo Moreno, esta “fragmentación de la oposición” favorece al candidato del oficialismo. Si Lenín Moreno llega a tener más del 40% y mantiene una diferencia de 10 puntos con el segundo candidato, se impondría en la primera vuelta electoral.

Sin embargo, el porcentaje de votantes todavía indecisos es superior al 45%, lo que pone en duda cualquier cálculo electoral. Además, la corrupción denunciada (los casos de Petroecuador y Odebrecht) ya pesa en la ciudadanía y podría pasar factura a los herederos del oficialismo. Un análisis de Cedatos señala que la corrupción ya es una de las preocupaciones de la población (un 18%), después de la crisis económica y el desempleo (un 54%). Esto hace que los candidatos anuncien auditorías a las entidades del Estado y hasta el endurecimiento de las penas para los funcionarios corruptos.

Sin embargo, la gran mayoría de propuestas son recetas para superar la crisis económica y el desempleo. Lasso anuncia un plan para crear un millón de empleos y eliminar impuestos. Viteri también promete reducir tributos y ofrece subsidiar la electricidad. Moncayo plantea incentivos fiscales para las minipymes y crear 100.000 empleos anuales. El oficialismo menciona todos los logros de la última década y promete seguir con sus revoluciones en todos los ámbitos.

Los comentarios para este artículo han sido cerrados.