Comisionada invita a la Junta ayudar en el Congreso y Casa Blanca para evitar crisis de salud

WASHINGTON DC – La comisionada residente de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, le envío el viernes, una misiva a la Junta de Supervisión Fiscal contestando la carta enviada al gobernador el pasado 18 de enero y donde los invita a luchar por los fondos necesarios para sostener el programa de Medicaid en la Isla en vez de amenazar los esfuerzos que se llevan a cabo para obtener más fondos para el programa de salud.

“Exhorto a todos los miembros de la Junta a que se nos unan en los esfuerzos para allegar fondos al programa de Medicaid y que ejerzan su deber moral de asesorar a aquellos que los nombraron, el Congreso y la Casa Blanca, sobre lo imperativo que son los fondos para el programa y las consecuencias nefastas en el sistema de salud de no proveer a la isla con financiamiento”, expresó la comisionada residente en declaraciones escritas.

En la carta la comisionada residente les recordó a los miembros de la Junta que no son electos por el pueblo de Puerto Rico y que su poder emana de una delegación de los poderes coloniales que mantienen sobre la isla el Presidente y el Congreso federal, y que, por lo tanto, deben ellos mismo actuar ante el Congreso para advertirles de las consecuencias de no actuar y asignar los fondos necesarios para la isla.

La congresista le comunicó a los miembros de la Junta que su petición al gobernador de Puerto Rico de recortar mil millones de dólares los gastos en el sistema de salud, contrarresta los esfuerzos que se han llevado acabo para que Puerto Rico obtenga fondos en programas federales de salud como el Medicaid.

González Colón les recordó a la Junta que ella, como miembro del Congreso de los Estados Unidos, cumplió con su pedido en una carta al exgobernador García Padilla, donde le pedían que el plan de ajuste fiscal que éste debía preparar, no debía incluir la extensión de fondos federales “a menos que estuvieran acompañados de una medida”.

“Justo el día después de mi juramentación en el Congreso, junto con el Acta de Admisión, radiqué dos medidas que atienden la delicada salud fiscal de nuestro sistema de salud”, indicó la congresista haciendo referencia a su Proyecto de la Cámara 259, que le daría a Puerto Rico la misma cantidad de dinero de Medicaid que actualmente recibe cada año, cerca de mil seiscientos ochenta millones de dólares, y no terminaría en el 2019 como ocurre con el ACA; y el Proyecto de la Cámara 261 que busca trato igual a los ciudadanos americanos en Puerto Rico en la Parte B de Medicare. Ambas medidas fueron apoyadas por el último Grupo de Trabajo bipartidista del Congreso.

“Por mi parte, mis conversaciones con el nominado secretario de salud federal Tom Price han logrado las expresiones de apoyo a que Puerto Rico sea tratado con justicia en cualquiera de los escenarios que se manejen para sustituir el ‘Obamacare’, luego de que le mostrará cómo se afecta la isla y los pacientes de no incluirse provisión para Puerto Rico”, dijo González Colón.

En sus vistas de confirmación esta semana como nuevo titular del Departamento de Salud federal, Price indicó estar comprometido con buscar alternativas al abismo en programas de salud que enfrentarían los territorio, incluyendo Puerto Rico. “Nosotros, absolutamente, tenemos que buscar recursos para asegurarnos que ellos obtengan el cuidado de salud que ellos necesitan… Ellos son ciudadanos americanos y tenemos que tomar esa responsabilidad muy en serio”.

A estas expresiones, se suma el informe del Comité del Congreso para el Crecimiento Económico de Puerto Rico donde recomienda que el Congreso atienda temprano en el año el abismo en el Medicaid proveyendo fondos más equitativos y sostenibles. A sí como las gestiones en la capital federal del propio secretario de salud de Puerto Rico.

La comisionada culminó su carta dirigida a la Junta, haciendo hincapié en el trato desigual que recibe Puerto Rico por ser territorio al compararlo con el trato hacia los demás estados de la nación.

“El programa de Medicaid de Puerto Rico deja desprovista a la población de siete de los 17 servicios que son mandados por el propio gobierno federal a Medicaid. Estos servicios son: servicios de salud en el hogar para los que tienen derecho a servicios de enfermería; transporte no urgente a la atención médica; servicios pediátricos y de enfermería profesional certificados; servicios de enfermera partera; servicios de enfermería (atención de larga duración) para personas mayores de 21 años; servicios de emergencia para ciertos extranjeros legalizados y extranjeros indocumentados; así como servicios de centros de nacimientos independientes”, indicó la comisionada.

Sostuvo que a diferencia de los estados, el Medicaid en Puerto Rico tampoco es igualitario en proveer 6 de los 14 servicios opcionales del programa. Estos seis son: cuidado de hospicio; servicios de enfermería privado; centro de atención intermedia para personas con discapacidad intelectual; servicios de cuidado personal; servicios de gestión de casos específicos y servicios de enfermería para personas mayores de 65 años en una institución para enfermedades mentales.

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