Sin descanso la industria de alimentos y los supermercados en la Isla ante gran cantidad de cambios regulatorios federales y locales

SAN JUAN  – El presidente de la Cámara de Mercadeo Industria y Distribución de Alimentos (MIDA), Ricky Castro Ortiz, dijo el miércoles, que la gran cantidad de cambios regulatorios locales y federales que afectarán de manera sucesiva a la industria de alimentos y a los consumidores, ha llevado a la entidad a gestar una serie de esfuerzos para orientar a su matrícula de modo, que la industria logre cumplir a tiempo con los mismos.

La eliminación de las bolsas plásticas, así como nuevas regulaciones en las etiquetas de producto y en el manejo de la carne molida, son solo algunos de los retos a los que se enfrentará a partir de este nuevo año la industria de alimentos, los comerciantes y los consumidores.

“La industria de alimentos es altamente regulada, lo cual requiere gran sofisticación de las empresas para adaptarse a tantos cambios. Esto es complicado, particularmente para los empresarios locales que no cuentan con departamentos especializados en cumplimiento regulatorio. Por ello, los pasados meses hemos estado enviando comunicaciones continuas y realizando seminarios de orientación, en algunos casos en conjunto con las propias agencias federales. Sin embargo, es necesario recabar la ayuda de los medios de comunicación para educar al resto de los integrantes de la industria y a los consumidores”, indicó el licenciado Manuel Reyes Alfonso, vicepresidente ejecutivo de MIDA en declaraciones escritas.

Sin embargo, estos retos que enfrentará la industria y que impactan al consumidor, en algunos renglones podría representar también oportunidades, señaló el Ppresidente de MIDA. “Por un lado, la eliminación de las bolsas plásticas podría representar la reducción de uno de los tantos costos de un comerciante, mientras que los cambios en la etiqueta nutricional y en el manejo de carnes, podrían convertirse en una oportunidad de mercadeo para algunos detallistas y distribuidores. La etiqueta es una fuente valiosa de información y cada vez son más los consumidores que han creado conciencia sobre este renglón y reclaman más información para tomar la decisión de compra”.

Según el estudio Radiografía del Consumidor 2016 encomendado por MIDA, el 93 por ciento de los consumidores se preocupa por el contenido nutricional de los productos de consumo. Tanto así que al 73 por ciento de los consumidores les gustaría comer alimentos preparados en supermercados si se publica el contenido nutricional de las comidas.

Según el Vicepresidente Ejecutivo de la entidad, Manuel Reyes Alfonso, los cambios más relevantes son los nuevos requisitos de la Etiqueta Nutricional requeridos por el FDA; la nueva regulación por parte del FSIS-USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) que va dirigida únicamente al manejo de carne molida de res; y los cambios en las regulaciones del FDA bajo la Ley de Modernización de la Inocuidad de Alimentos (Food Safety Modernization Act) que impactan el transporte sanitario de los alimentos y los controles preventivos, lo que implica a toda la cadena de abastos. Además, estamos orientando a nuestra matrícula sobre cambios regulatorios locales como el caso de la eliminación de las bolsas plásticas a partir de enero 2017.

Este explicó, a partir de julio de 2018, el FDA requerirá una serie de cambios en la Etiqueta Nutricional de los productos. Entre los más relevantes está el enfoque en datos que afecten condiciones crónicas como diabetes, hipertensión, obesidad y cáncer, la eliminación del límite en consumo de colesterol en las guías; que no se recomienda expresamente la menor ingesta de carnes rojas ni bebidas azucaradas, aunque sí se recomienda un consumo máximo de azúcares y grasas. Se retirarán las restricciones en porcentaje de calorías totales diarias para grasas. Las calorías provenientes de grasa se eliminarán debido a que investigaciones realizadas muestran que es más importante el tipo de grasa que la cantidad. En cambio, se requerirá especificar el tipo de grasa como canola o aceite de oliva, entre otros.

Otro de los cambios implantados por la FDA es sobre la Ley de Modernización de la Inocuidad de Alimentos (Food Safety Modernization Act) que impacta el transporte sanitario de los alimentos y los controles preventivos, lo que involuca a toda la cadena de abastos. Para orientar a sus socios, MIDA unió esfuerzos con funcionarios del United States Food and Drug Administration.

Las nuevas regulaciones también impactan el manejo de la carne molida de res. La norma exige que “los establecimientos oficiales y tiendas minoristas que tengan para la venta comercial carne molida de res, tienen que mantener información específica acerca de sus actividades de molienda. Esta regla es necesaria para mejorar la capacidad del FSIS (Food Safety and Inspection Service) de rastrear con precisión los materiales (carnes) de base que deben ser retirados del mercado. Los requisitos de mantenimiento de registros en esta regla final serán de gran ayuda para el FSIS-USDA”. Entre otros requerimientos, las carnicerías ahora tendrán que llevar un registro y monitoreo mandatorio (Retail Recordkeeping Final Rule). El periodo de retención de la información es por un mínimo de tres años.

Según explicó Norma Santiago, presidenta de NIS Consulting Services, uno de los motivos principales de esta nueva regulación por parte de FSIS-USDA ha sido los brotes en los Estados Unidos, relacionados con los resultados positivos con la bacteria E.coli O157:H7 en carne molida de res.

“Estoy muy consciente de que todo el sector tiene el compromiso de implementar esta nueva regulación, de manera que si hubiera algún aviso de recogido de un producto (“Recall”), por parte de algún proveedor de carne de res, se pueda identificar de manera inmediata y se remuevan rápidamente, protegiendo así al consumidor”, afirmó Santiago.

Otros cambios regulatorios

Reyes Alfonso señaló, además, el impacto que tienen sobre la industria y los consumidores los cambios en reglamentos locales como el que elimina las bolsas plásticas y los procedimientos para certificar comercios en los programas del PAN, el WIC, así como el ofrecimiento de métodos electrónicos de pago.

Por su parte, Castro Ortiz, reiteró el compromiso de MIDA de continuar asistiendo a la industria para que sea ejemplo de cumplimiento regulatorio.

“La industria de alimentos es determinante para la salud de nuestra población. Por ello, nos esforzamos para cumplir y llevar al consumidor lo mejor”, puntualizó el presidente de la organización.

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