‘Gracias, Colombia, nos ofrecen un grado de consuelo inmenso’

El discurso del canciller de Brasil, José Serra, conmovió a los asistentes al Atanasio Girardot.

imagen-16763329-2“Gracias, Colombia, en estos momentos de gran tristeza, para las familias, para nosotros, las expresiones de solidaridad que aquí encontramos, como las de ustedes, de los hinchas y los ciudadanos, nos ofrecen un grado de consuelo inmenso, una luz en la oscuridad, cuando todos estamos intentando comprender lo incomprensible”.

Con estas palabras que, entre lágrimas, expresó José Serra, canciller de Brasil, comenzó el homenaje que se les hizo anoche en el estadio Atanasio Girardot de Medellín a las víctimas del accidente ocurrido el pasado lunes y que dejó 71 muertos y seis sobrevivientes.

En su emotiva intervención, Serra también agradeció “de corazón” la solidaridad que han manifestado los colombianos y el mundo entero con las familias de las víctimas y con los habitantes de Brasil.

“Los brasileños no olvidaremos jamás la forma como los colombianos sintieron como suyo el terrible desastre”, añadió el canciller, quien con su discurso puso a llorar a algunos de los asistentes.

Las sentidas palabras del canciller sacaron lágrimas en todo el estadio, que fue colmado por 40.000 asistentes, sin contar los cientos que se quedaron fuera y vieron el homenaje en pantallas gigantes.

Serra también resaltó la actitud del Atlético Nacional y sus hinchas, al pedir que el título de la Copa Suramericana fuera para el Chapecoense. Se refirió a este como un gesto que honra a Medellín y “que hace aún más grande a los verdolagas”.

Y es que la convocatoria hecha para conmemorar la memoria de las víctimas y expresar solidaridad con sus familiares y amigos superó las expectativas.

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Vestidos con camisetas blancas y portando pañuelos del mismo color, velas encendidas y flores, los asistentes expresaron su dolor por la tragedia.

El evento oficial empezó poco después de las 6:45 de la tarde, la hora en la que iba a jugarse el partido entre el Chapecoense y el Atlético Nacional. Estuvo precedido de palomas que dejaron volar en el lugar y se permitió el ingreso de niños mayores de 5 años.

‘Vamos, vamos, Chape’

Como si un equipo antioqueño jugara una gran final. Así de lleno se vio el Atanasio Girardot, desde casi las 4 de la tarde, 45 minutos antes de que empezaran a abrir las puertas para que el ingreso de los asistentes.

El centro de la gramilla estuvo adornado con una gigante corona de flores blancas y una cinta negra, símbolo del luto que se vive por la tragedia, no solo en Brasil sino también en Colombia y el mundo del deporte.

Los jugadores del Atlético Nacional estuvieron también en la cancha, portaron flores, como una forma de exaltar a los jugadores del Chapecoense que perdieron la vida en cerro Gordo. Por su parte, los hinchas del equipo antioqueño entonaron cánticos para los brasileños.

En varias ocasiones, todos entonaron al unísono el cántico ‘Vamos, vamos Chape’. Y en la tribuna sur se leía el mensaje ‘El fútbol no tiene fronteras. Fuerza familias, hinchada y pueblo chapecoense’.

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Entre tanto, Juan Carlos de la Cuesta, presidente de Atlético Nacional, manifestó que la tragedia embarga al equipo verdolaga porque los jugadores que perdieron la vida “dieron todo para dejar muy en alto el nombre de su equipo, la familia y todo un país”.

También extendió su solidaridad a las familias de los periodistas y miembros de la tripulación que fallecieron.
Asimismo, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, aprovechó el homenaje para hacer un llamado a los hinchas a poner en práctica el respeto por el otro.

“Es importante entender que esto va mucho más allá de lo deportivo, esto va por el respeto por el otro y por la vida”, sostuvo.

El acto también contó con la participación de la banda marcial que entonó los himnos de Colombia y Brasil, con un minuto de silencio y ofrendas florales. Asimismo, la Fuerza Aérea Colombiana rindió su homenaje desde el aire y, desde los dos helicópteros que realizaron la misión de rescate de los cuerpos, lanzaron flores sobre el estadio.

Cada una de las víctimas fue nombrada, al tiempo que un grupo de niños dejaba volar un globo blanco que conmemoraba su memoria.

La Orquesta Filarmónica hizo su presentación hacia el final del acto, que también concluyó con el homenaje que preparó la hinchada de la ciudad: un aplauso al pueblo brasileño. No en vano, el canciller Serra dijo que no es casualidad que los colores del Chapecoense, así como los de Nacional fueran verde y blanco: “Esperanza y paz”.

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