Frente unido por las Organizaciones Comunitarias de Impacto Social y Económico

SAN JUAN  – Ante la profunda crisis fiscal que enfrenta Puerto Rico, se informó el martes, que 4,500 Organizaciones Comunitarias de Impacto Social y Económico (OCISE) juegan un rol vital al proveer servicios esenciales a los puertorriqueños más vulnerables, además, estas organizaciones generan unos 50,000 empleos, tienen un impacto de 1,300 millones de dólares en la economía y sirven a 385,000 personas en desventaja social, lo que equivale a uno de cada 10 ciudadanos en la Isla.

La Red de Fundaciones de Puerto Rico y el Movimiento Una Sola Voz (MUSV), que agrupa a unas 140 organizaciones sin fines de lucro, ofrecieron estos datos que forman parte del estudio que realizó Estudios Técnicos sobre el impacto de estas instituciones comunitarias en el país. Rafael Cortés Dapena, presidente de la Red y de la Fundación Ángel Ramos, y José Luis Díaz Cotto, portavoz del MUSV y Principal Oficial Ejecutivo de los Centros Sor Isolina Ferré, exhortaron al gobierno y a la Junta de Supervisión Fiscal a que, contrario a las propuestas recientes de recortar fondos a las organizaciones comunitarias, mantengan las aportaciones y establezcan mecanismos ágiles para que los fondos se transfieran a su debido tiempo y de esta forma permitirles continuar sus servicios.

“Es importante que el gobierno continúe su inversión social en las OCISE pues ellas trabajan con los sectores más vulnerables de la sociedad, que son los que necesitan más apoyo en estos tiempos de crisis. Al gobierno disminuir, debido a la crisis, sus servicios a esta población, estas personas están acudiendo en mayor número a las OCISE, justo cuando se les están reduciendo fondos”, comentó Cortés Dapena en declaraciones escritas.

Recientemente en la Legislatura se radicó el proyecto 3004, que reduce en un 15 por ciento adicional los fondos a organizaciones sin fines de lucro, atentando contra la estabilidad de los servicios que estas ofrecen. Tanto la Red como el MUSV se oponen a este proyecto. En su defensa, plantean que estas organizaciones son fuente de ideas innovadoras y transformadoras que Puerto Rico necesita para lograr calidad de vida. En estas, la ciudadanía aporta soluciones no partidistas que enriquecen el desarrollo humano, la expresión cultural y la práctica de la democracia en el país.

Díaz Cotto, portavoz del MUSV, destacó que “la inversión en las organizaciones sin fines de lucro es costo-efectiva. En el área de salud, por ejemplo, por cada dólar en costo que incurre una de estas organizaciones para ofrecer un servicio, el gobierno tendría que gastar cerca de 7 dólares para ofrecer un servicio similar. Hay un factor multiplicador de 1 a 7. En el caso de educación el factor multiplicador es 1 a 20. Además, por cada dólar del gobierno invertido, las OCISE pueden parear con otro tipo de recaudación, privada o de fondos federales, para multiplicar esos fondos y de esa forma expandir sus servicios”.

Una mirada a las OCISE
El estudio “Una Mirada a las OCISE”, realizado por Anitza Cox y Joaquín Villamil de Estudios Técnicos, es un análisis más profundo a este subsector de 4,500 instituciones, que es parte del total de 11,570 organizaciones sin fines de lucro en Puerto Rico. El subsector de las OCISE se caracteriza por ser sin fines de lucro, contar con exención contributiva local o federal, recibir subvenciones del gobierno o tener contratos con este y por brindar servicios relacionados a educación, salud, servicios sociales, desarrollo comunitario, desarrollo económico, vivienda, ambiente, cultura y arte.

Algunos de los hallazgos del estudio sobre las OCISE, que revelaron Cox y Villamil, son:

· Representan 50,000 empleos a tiempo completo, un 7.4 por ciento de todo el empleo privado en la isla en el 2016.

· La nómina de estas organizaciones asciende a 1.3 billones de dólares.

· El impacto en el consumo del país es 1.2 billones de dólares (2.2 por ciento del PNB).

· El gobierno recibe 66.7 millones de dólares en ingresos por concepto del Impuesto sobre el valor de las ventas (IVU.)

· Se estima en 100,000 los voluntarios que movilizan las organizaciones, que equivalen a la labor de 6,000 empleos a tiempo completo.

· Al agravarse la crisis fiscal del país, siete de cada 10 organizaciones han observado un incremento de 40 por ciento en la demanda de sus servicios desde el 2007.

· La mayoría (62 por ciento) plantea que sus dificultades están asociadas a la merma en la disponibilidad de fondos y a la lentitud en los desembolsos.

· 52 por ciento ha enfrentado ya problemas de flujo de efectivo y han tenido que tomar medidas drásticas, incluyendo reducción de servicios y recortes de personal.

· Algunas de las áreas de servicios incluyen Servicios Sociales (54.1 por ciento); Educación (51.6 por ciento); Salud (44.0 por ciento); Vivienda (25.2 por ciento) y Desarrollo económico (25.2 por ciento).

Tanto la Red de Fundaciones, que agrupa a las principales fundaciones filantrópicas de Puerto Rico, como el MUSV, mostraron su preocupación de que los recortes presupuestarios que ha anticipado el nuevo gobierno en Puerto Rico, la probable reducción de fondos que aporta el gobierno federal y la austeridad que imponga la nueva Junta de Supervisión Fiscal tengan un efecto social detrimental en la Isla. “Resolver la crisis económica no puede consistir solo en pagar la deuda pública. La Junta de Supervisión Fiscal y el director ejecutivo que nombre dicha Junta deben tener la capacidad y sensibilidad de analizar en profundidad el costo humano de las medidas de austeridad antes de implantarlas para “cuadrar la chequera pública”. Las consecuencias sociales de no tener en cuenta este tipo de situación puede crear una crisis social de grandes proporciones en Puerto Rico”, manifestó Cortés Dapena.

El portavoz del MUSV comentó por su parte que muchas OCISE “ya se han visto forzadas a disminuir servicios y personal debido a cortes presupuestarios. Se pierden empleos de jóvenes valiosos que trabajan estas organizaciones y eso también tiene un impacto en la economía de Puerto Rico. De seguir ese patrón, Puerto Rico se seguirá despoblando y continuará la migración hacia Estados Unidos por aquellos que buscan mejores trabajos y servicios para sus familias. Esta situación puede generar una crisis humanitaria donde familias ya no puedan apoyar a sus niños con necesidades especiales, a sus hijos que han abandonado la escuela, a sus adultos mayores que requieren cuido, y a sus familiares que sufren de adicción”.

A la conferencia de prensa acudieron representantes de reconocidas organizaciones de larga trayectoria por sus servicios a la comunidad como SER de Puerto Rico, Boys and Girls Clubs of Puerto Rico, Centros Sor Isolina Ferré, PECES, Taller Salud, entre muchas otras.

Cortés Dapena anticipó que la Red de Fundaciones se propone mantener su apoyo a las organizaciones comunitarias y, además, insistir al gobierno y a la Junta de Supervisión Fiscal que no establezcan recortes presupuestarios a estas instituciones. La Red habrá de continuar sus esfuerzos para recaudar fondos de fundaciones en Estados Unidos, y de la diáspora puertorriqueña, con el fin de fortalecer las OCISE y que estas puedan continuar su meritoria labor en beneficio de Puerto Rico.

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