Demócratas y republicanos prometen investigar si Rusia interfirió en las elecciones

Trump tacha de “ridículas” las acusaciones de que Putin le ayudó a ganar

El presidente electo, Donald Trump, en la entrevista con la cadena Fox RICHARD DREW AP

El presidente electo, Donald Trump, ha dado un paso más en su distanciamiento con los servicios de inteligencia que dentro de poco más de un mes estarán bajo su mando al calificar de “ridículas” las afirmaciones de la CIA de que Rusia intervino en la campaña electoral para favorecer su candidatura. Pese a la incredulidad de Trump, un grupo de senadores, tanto demócratas como republicanos, han pedido que se realice una investigación bipartidista “exhaustiva” de la situación.

“Creo que es ridículo. No es más que otra excusa. No me lo creo”, dijo Trump el domingo en entrevista con la cadena Fox. “Cada día es otra excusa. Tuvimos una victoria electoral masiva”, insistió, según un adelanto de la emisora. En la primera reacción a los informes, en la noche del viernes, el equipo de transición de Trump ya había desestimado la información y, de paso, se burló de la CIA al decir que “son la misma gente que dijo que Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva”, en referencia a la información de inteligencia —que luego resultó ser falsa— con la que George W. Bush justificó la invasión de Irak en 2003 que Trump tanto ha criticado durante la campaña.

Según Trump, que ha puesto en lo más alto de la carrera por el influyente puesto de secretario de Estado a un hombre muy próximo a Rusia, el presidente de Exxon Mobil Rex Tillerson, si no se sorprende al pirata informático en el momento mismo en que está entrando en los servidores, “no es posible” saber de quién se trata, así que los servicios de inteligencia “no tienen ni idea si es Rusia, o China o alguien más. Podría ser cualquiera tumbado en su cama en algún lugar”. El hecho de que los demócratas insistan, agregó, se debe a que “sufrieron una de las mayores derrotas en la historia de la política de este país” y están “muy avergonzados”. Ya el viernes, el equipo del presidente electo había afirmado que era “hora de avanzar” tras las elecciones y poner fin a este tipo de especulaciones.

Pero un grupo de senadores, tanto republicanos como demócratas, no parecen dispuestos a pasar página tan fácilmente.

Los senadores demócratas Charles Schumer y Jack Reed, junto con los republicanos John McCain y Lindsey Graham, emitieron este domingo un comunicado conjunto en el que manifestaron su preocupación por el informe de la CIA y reclamaron un esfuerzo bipartidista para “examinar exhaustivamente” lo sucedido.

“Se ha atacado a nuestras instituciones democráticas. Las informaciones recientes sobre una interferencia rusa en nuestras elecciones deberían alarmar a todos los estadounidenses”, subrayaron los senadores, tres de los cuales se sientan en el Comité de las Fuerzas Armadas de la cámara alta estadounidense que además preside McCain.

De acuerdo con los legisladores, el Congreso tiene la “obligación de informar al público de los recientes ciberataques que han atacado al corazón de nuestra sociedad libre”. Y ello requiere, insistieron, que “republicanos y demócratas trabajen juntos para examinar de forma exhaustiva estos recientes incidentes y trazar una solución integral para impedir y defendernos de futuros ciberataques”.

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