El ‘no’ a la independencia se impone por la mínima en Cataluña

Junts pel Sí retrocede pero volvería a ganar las elecciones según un sondeo de la Generalitat

Manifestación en Barcelona el pasado domingo. ALBERTO GEA REUTERS

Manifestación en Barcelona el pasado domingo. ALBERTO GEA REUTERS

El rechazo a la independencia crece en Cataluña y esta opción ganaría por la mínima en caso de celebrarse un referéndum soberanista en esa comunidad. Así se desprende del último barómetro de la Generalitat que se ha publicado este viernes. El 44,9% de los catalanes votarían sí y el 45,1% votarían no. Según la misma encuesta, la primera que hace la Generalitat desde que su presidente, Carles Puigdemont, anunció un nuevo referéndum para septiembre, revela que Junts pel Sí volvería a ganar las elecciones.

En la anterior encuesta, realizada en julio, el sí a la independencia había subido hasta el 47,7%, y el no se quedaba en un 42,4%. El director del Centro de Estudios de Opinión (CEO), Jordi Argelaguet, ha destacado que las diferencias son muy pequeñas y que “en términos estadísticos es un empate que se está repitiendo en el último año y medio” y que tanto los apoyos del sí como los del no tienen elementos “muy arraigados”, pero que una parte dependerá de “elementos coyunturales” y de la capacidad de movilización que pueda tener cada uno de los dos campos si se convocara un referéndum. Argelaguet ha subrayado que el desempate puede depender de los gestos que pueda realizar el Gobierno central.

El sondeo se basa en 1.500 entrevistas personales, con un margen de error del 2,53%, que se efectuaron entre el 17 de octubre y el 3 de noviembre, las dos semanas en las que se decidió la investidura de Mariano Rajoy y ésta tuvo lugar (30 de octubre).

A la pregunta sobre qué tendría que ser Cataluña en el futuro, un 38,9% apuesta por “un Estado independiente”, que es la opción mayoritaria. La segunda opción preferida es que se mantenga como una comunidad autónoma (24,1%) y le sigue la predilección a favor de que Cataluña se convierta en un Estado dentro de una España federal (23,2%). La menos valorada es que sea “una región de España”.

La mayoría independentista de Junts pel Sí y la CUP en el Parlamento peligraría si ahora se convocaran elecciones al Parlamento de Cataluña. Según el último barómetro elaborado por el Centro de Estudios de Opinión (CEO), la coalición integrada por el Partit Demòcrata Europeu Català y Esquerra se sitúa en una horquilla de escaños de entre 60 y 62 escaños (frente a los 62 actuales), mientras que la formación anticapitalista se quedaría en entre 6 y 8 diputados (tienen 10 actualmente). Si se tiene en cuenta la franja baja, podrían perder la mayoría absoluta, mientras que la revalidarían si se tienen en cuenta los resultados más optimistas para ambas formaciones.

En unas hipotéticas elecciones, y según los vaticinios del CEO, la fuerza parlamentaria que más crecería sería la de Catalunya Sí que es Pot, la marca catalana de Podemos, que daría un salto de los 11 escaños actuales a 19 o 20 diputados. El PP, asimismo, evolucionaría de 11 a entre 13 y 14 electos en el Parlamento. Aunque pierde apoyos, Ciudadanos mantendría su posición como segunda fuerza parlamentaria (de 25 pasaría a 20-21 escaños). El PSC continuaría cayendo y se situaría en 14-15 escaños (tiene 16 actualmente).

Si se tienen en cuenta los datos sin cocinar, la intención de voto de Junts pel Sí continúa cayendo y, además, es la fuerza política catalana que lo hace con mayor fuerza. Según el último barómetro del Centro de Estudios de Opinión (CEO), la intención de voto directa hacia la coalición formada por el Partit Demòcrata Català Europeu (PDECat) y Esquerra Republicana (ERC) se reduciría al 30,3%, casi cuatro puntos menos que la última encuesta realizada por este organismo que depende de la Generalitat (34,1%), lo que da muestras de su “erosión”, según ha señalado el director del CEO, Jordi Argelaguet.

En paralelo a la caída de Junts pel Sí, las encuestas muestran también una pérdida de intención de voto para su muleta parlamentaria, la CUP, que pasa del 5% de intención de voto de la última oleada del barómetro a un 4,5%.

El grueso de las formaciones con representación parlamentaria en Cataluña reducen su apoyo. Ciudadanos, la segunda fuerza con mayor representación en la Cámara catalana, pierde un escaso 0,2%, al pasar del 5,7% al 5,5%, Catalunya Sí que es Pot se queda en el 15,3% (frente al 16,6% anterior). El PSC se mantiene en el 10,3% (10,2% hace tres meses) y el PP saltaría del 3,5% al 4%. El gran aumento se produce en el capítulo de indecisos, que pasa de representar el 9,7% a ser ahora de un 12,5%, mientras que también crecería el número de personas que no votarían.

En cuanto a valoración de líderes políticos, quien obtiene la mejor nota es el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras (5,29), con casi la misma nota que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont (5,25). Son los representantes más conocidos y los únicos que pasan el corte del 5. El segundo líder más reconocido es el popular Xavier García Albiol pero su media de valoración es del 1,96, la más baja del conjunto de políticos consultado.

Los encuestados suspenden con un 4,26 sobre 10 la gestión del Gobierno de la Generalitat, aunque un 50,3% de la población aprobaría las tareas emprendidas por el Ejecutivo de Carles Puigdemont. Sobre las relaciones entre la Generalitat y el Estado, un 72,2% de los encuestados consideran poco o nada probable que el Ejecutivo español pueda “acabar ofreciendo un acuerdo que sea aceptable para la mayoría del Parlamento de Cataluña”. Solo un 17,9% cree muy o bastante probable que se den esas condiciones.

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