Clinton se ve obligada a pelear hasta el final

La candidata demócrata, Hillary Clinton LUCAS JACKSON REUTERS

La candidata demócrata, Hillary Clinton LUCAS JACKSON REUTERS

El gran reto de la candidata es movilizar a las bases que auparon al cargo a Barack Obama

¿Cuántas horas son demasiadas para esperar a ver a quien podría ser la primera mujer presidenta de Estados Unidos? “Hubiera dormido a las puertas del estadio”, asegura Melinda Tilton, camarera de 64 años, conjurando el frío con las manos en los bolsillos. No son las nueve de la mañana en Pittsburgh (Pensilvania) y los seguidores de la candidata demócrata se congregan a las puertas del estadio del equipo de fútbol local, los Steelers. Faltan cinco horas para que Hillary Clinton llegue procedente de Nueva York.

Hillary sabe que Pensilvania está en juego. Como Ohio, Michigan y Florida. Todos esos Estados contarán en menos de 24 horas con la presencia de una política que está considerada por sus seguidores como la mejor preparada para la presidencia. “No logro entender que una mujer vote por Trump”, dice Theresa Grasson. Es oír el apellido y una ola de abucheos surge entre los presentes.

Pero Clinton necesita algo más que el júbilo solidario. Necesita que la gente acuda a las urnas. “¿Estáis preparados para votar?”, pregunta al llegar. Necesita que las mujeres, los jóvenes y sobre todo los afroamericanos le den el mismo apoyo que a Barack Obama. Por eso, tras más de año y medio tocando prácticamente todos los puntos cardinales de este país, Clinton no baja la guardia a tres días de los comicios y defiende feudos demócratas que peligran tras el escándalo de los correos electrónicos, reactivado ahora con la nueva investigación del FBI. Si los días tuvieran 48 horas, las utilizaría todas para seguir recorriendo el país.

En Pittsburgh, Clinton habla de esa economía que Trump utiliza para hacerse cada día un poco más rico pero que obliga a mujeres como Melinda Tilton a tener dos empleos. Clinton recuerda que en cuatro de cada diez hogares, las mujeres son la principal fuente de ingresos y que siguen teniendo un nivel salarial inferior al de los hombres.

De Pittsburgh salta a Detroit. Luego Cleveland, donde intenta movilizar a esos jóvenes que teme que se queden en casa, contando con la presencia siempre rentable en términos de público del rapero Jay Z. En total, la campaña de Clinton tenía este viernes 17 actos en los que estaban presentes desde su marido Bill hasta Cher, y Obama.

“¡¿Estáis preparados para votar?!”, repite la candidata demócrata en su mitin en Pittsburgh. La respuesta es un unánime sí. El martes después del primer lunes de noviembre se comprobará la certeza de esa respuesta.

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