Terminan diez meses de parálisis política en España

El PSOE decidió facilitar la investidura del conservador Mariano Rajoy como presidente del Gobierno.

Foto: Andrea Comas / Reuters Centenares de personas se concentraron frente a la sede del PSOE.

Foto: Andrea Comas / Reuters
Centenares de personas se concentraron frente a la sede del PSOE.

El Partido Obrero Español (PSOE), segundo en votos después del Partido Popular (PP), decidió este domingo abstenerse en la elección de investidura del próximo candidato, que seguramente será Rajoy. De esta manera, los votos a su favor serán más que aquellos en contra y podrá ser elegido presidente.

El rey Felipe VI comenzará este lunes una nueva ronda de consultas con todos los líderes de los partidos políticos para discernir cuál tiene mayores posibilidades de formar gobierno y, luego, pedirle que lo haga.

Es un trámite que ya ha vivido el país dos veces en el último año. La terminará el martes y le comunicará a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, si propone a Rajoy como candidato. Se prevé que así sea, ya que el PP obtuvo mayor cantidad de votos en las elecciones del pasado 26 de junio.

Lo que sucedió entonces es que Rajoy se sometió a las dos elecciones de investidura previstas en el ordenamiento español y no logró el número de votos que necesitaba en el parlamento. Según las leyes, si no gana en la primera vuelta por mayoría absoluta, se somete a otra votación en la que necesita mayoría simple; es decir, más votos a favor que en contra. No los consiguió.

La decisión tomada ayer por el Comité Federal del PSOE le abre el camino con la abstención. Si los socialistas no votan en contra, Rajoy tendrá más votos a favor y podrá ser presidente.

Pastor será quien comunique las fechas para celebrar el pleno de la investidura, que tiene como límite el 31 de octubre, fecha en la que se cumplen dos meses desde la primera investidura fracasada de Rajoy.

Con el viaje del mandatario a la Cumbre Iberoamericana de Cartagena (28 y 29 de octubre), se cree que la sesión de investidura podría ser el miércoles 26, y la primera votación se llevaría a cabo el jueves.

La segunda, si no obtuviera mayoría absoluta (como se prevé), sería el sábado 29. Lo más probable es que cuente con los votos de su propio partido, de Ciudadanos, de la Coalición Canaria y con la abstención de los socialistas. La decisión del PSOE es costosa, pues perdió en el camino a su secretario general, Pedro Sánchez, quien estaba convencido de que los socialistas no debían abrirle la puerta a Rajoy; en cambio, aspiraba a enfrentarse con él con una coalición.

Muchos de sus copartidarios no estaban de acuerdo y se abrió un enfrentamiento interno que terminó por arrinconarlo hasta que presentó su dimisión el primero de octubre.

Desde entonces, una comisión gestora, presidida por Javier Fernández, se hace cargo de la dirección del PSOE. Fue esta la que convocó el Comité Federal para que decidiera mediante votación la posición que tomarían los socialistas en los debates de investidura. Se presentaron 139 votos a favor de la abstención y 96 en contra.

Todavía no se ha decidido si todos los socialistas se abstendrán en bloque o si solo lo harán once diputados, el número justo que necesita Mariano Rajoy para ser elegido.

Después de dos elecciones generales que no llevaron a ningún candidato a la presidencia dentro del régimen parlamentario español, el país por fin saldrá del limbo en el que ha sobrevivido durante los últimos diez meses.

JUANITA SAMPER OSPINA

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