Batalla por Mosul: las tropas se acercan al último bastión de ISIS en Iraq

Fuerzas iraquíes en su camino hacia Mosul (AHMAD AL-RUBAYE/AFP/Getty Images).

Fuerzas iraquíes en su camino hacia Mosul (AHMAD AL-RUBAYE/AFP/Getty Images).

(CNN) – En las afueras de Mosul, miles de soldados iraquíes han comenzado a acercarse a la ciudad controlada por ISIS. Pero los arraigados militantes ya bombardean desde el suelo y el aire, en defensa de su último bastión importante en el país.

El Ejército iraquí dijo que una de sus brigadas había “infligido a los enemigos grandes pérdidas de vidas y equipo” y han hecho avances contra ISIS en el distrito Hamdaniya, en el sureste de Mosul.

En una declaración televisada el lunes por la mañana, el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, dijo que “la campana de la victoria ha sonado” en la masiva misión para rescatar a la histórica ciudad y su aproximadamente 1 millón de habitantes de la “brutalidad y terrorismo de ISIS”.

El autodenominado Estado Islámico tomó Mosul en junio de 2014. Más de 54.000 soldados iraquíes tienen ahora la tarea de recuperarla.

Durante el último año, la coalición liderada por Iraq y Estados Unidos se ha preparado para la gran ofensiva contra ISIS, pero recuperar Mosul podría tardar semanas -potencialmente meses-.

Funcionarios militares estiman que hay hasta 5.000 combatientes de ISIS en Mosul. Partidarios del grupo terrorista dieron la cifra de 7.000.

Las batallas para arrebatar a Falluyah y Ramadi del control yihadista son indicadores de cuan larga puede ser el asalto a Mosul.

En los últimos días, se supo que la red de túneles construidos por ISIS en Mosul se ha extendido considerablemente y que usan los pasadizos para salir de la ciudad.

Incluso, los yihadistas han permitido a sus combatientes heridos marcharse de Mosul y han liberado prisioneros de bajo perfil. Muchos, retenidos por afeitarse la barba, fumar o por violar códigos de vestimenta impuestos por los terroristas.

Se ha sabido que los extremistas islámicos también han estado tomando medidas para combatir la efectividad de los ataques aéreos.

Una crisis humanitaria se cierne en medio de la ofensiva

Con la operación para liberar Mosul en marcha, el destino de más de un millón de civiles pende de un hilo.

En el norte de Iraq, la carretera principal a Mosul está salpicada de pueblos abandonados a la espera de la batalla.

Sin embargo, para los residentes en Mosul, el camino para salir de la ciudad se ve ensombrecido por la presencia de francotiradores, minas terrestres, el hambre y la sed.

La agencia de refugiados de la ONU, Acnur, dijo que los combates en Mosul podrían crear “una de las mayores crisis de desplazamiento en los últimos tiempos”.

El Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) ha pedido a las partes en conflicto que garanticen la seguridad de la población civil mediante el establecimiento de rutas de salida seguras.

“Sin rutas seguras hacia fuera para los civiles y la ciudad ahora bajo pesados ataques, cientos de miles de iraquíes están en riesgo extremo de quedar atrapados en el fuego cruzado, disparos de francotiradores en su intento de huir, o de ser atacados en sus propias casas”, dijo en un comunicado.

Los campamentos de emergencia establecidos en las afueras de Mosul pueden recibir solo a 60.000 personas, pero, según el NRC, hasta 200.000 podrían tratar de huir en los primeros días.

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