4 razones por las que Venezuela se volvió la peor economía del mundo

150220141056-venezuela-economy-inflation-1(CNNMoney) – Venezuela se acerca cada día más a su punto de quiebre.

Una multitudinaria protesta contra el presidente Nicolás Maduro se espera para este miércoles. Los opositores declararon que la democracia del país está al borde de un colapso después de que Maduro suspendiera el proceso hacia un referéndum revocatorio en 2016.

“Solo los dictadores privan a sus ciudadanos de derechos”, dijo Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos, este sábado. “Hoy estamos más convencidos que nunca de la ruptura del sistema democrático”.

El domingo, los seguidores de Maduro entraron a la fuerza al recinto de la Asamblea Nacional, controlada por la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática. Legisladores de la oposición respondieron el martes citando a Maduro a declarar ante el parlamento para determinar si debe salir del cargo.

Todo esto ocurre en un año en que los ciudadanos han sufrido por la escasez de alimentos y medicinas, así como por la alta inflación y la falta de opciones económicas.

¿Cómo llegó Venezuela —el país con las mayores reservas de petróleo en el mundo— a ese punto de desespero?

Estas son 4 razones por las que el país cae en una profunda crisis.

1. Tres años de recesión
Venezuela está en su tercer año de recesión. Se espera que su economía se contraiga 10% este año, según el fondo Monetario Internacional. El FMI pronostica que Venezuela estará en recesión hasta —al menos— 2019.

Mientras la economía se contrae, el precio de los productos se dispara. Este año se espera que la inflación crezca 475%, según el FMI.

La moneda venezolana ha caído en picada en su valor. Consideremos esto: un dólar equivalía a 100 bolívares exactamente hace dos años. Hoy, un dólar vale 1.262 bolívares, según DolarToday.com, que monitorea la tasa no oficial.

Años de gasto excesivo del Gobierno en programas sociales, instalaciones mal administradas y cultivos en ruinas prepararon el terreno para la crisis.

2. El motor roto de Venezuela: el petróleo
Las cosas se pusieron verdaderamente mal cuando los precios del petróleo empezaron a caer en 2104. Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo, pero el problema es que el petróleo es lo único que mueve la economía. Representa más del 95% de los ingresos de exportación. Si no vende petróleo, el país no tiene dinero para gastar.

Los precios del petróleo estaban por encima de 100 dólares en 2014. Hoy, oscilan alrededor de 50 dólares el barril, después de caer hasta un mínimo de 26 dólares este año.

El problema es que Venezuela no ha cuidado su mina de oro, despilfarrando oportunidades para invertir en sus campos petrolíferos cuando eran épocas de vacas gordas. Debido a que el país ha descuidado el mantenimiento de sus instalaciones petroleras, la producción a caído al nivel más bajo en 13 años.

La petrolera estatal PDVSA no le ha pagado a las compañías que operan en el proceso de extracción del petróleo, como Schlumberger. Hace unos meses, Schlumberger y otras compañías redujeron dramáticamente las operaciones con PDVSA por pagos no efectuados.

La semana pasada PDVSA advirtió que podría caer en cese de pagos si sus prestamistas no aceptan nuevos términos de pago. El lunes, apenas suficientes inversionistas aceptaron el nuevo acuerdo de pago que le permitirá a PDVSA evitar caer en cese de pagos este año. No obstante, expertos dicen que eso solo ha postergado el default unos pocos meses.

3. Altos precios de los alimentos y hospitales en ruinas
La escasez de alimentos en Venezuela se volvió extremadamente severa este año. Los venezolanos duraron semanas, en algunos casos incluso meses, sin productos básicos como leche, huevos, harina, jabón y papel sanitario.

A pesar del colapso del bolívar y la caída en ingresos por el petróleo, el Gobierno siguió ejerciendo un estricto control en los precios de los productos vendidos en supermercados. Obligó a los importadores de comida a dejar de importar prácticamente todo porque iban a tener que vender con grandes pérdidas.

En la primera mitad de 2016, las importaciones de alimentos cayeron en casi 50% con respecto al mismo periodo del año pasado, según varias estimaciones.

Solo hasta hace poco el Gobierno dejó de ejercer controles de precios, y la comida ha regresado a los supermercados. No obstante, los precios son tan altos que pocos venezolanos pueden costearla.

Las medicinas siguen en escasez también. Los venezolanos buscan penicilina y otros remedios en todas las farmacias, con frecuencia sin éxito. Los hospitales públicos del país están en ruinas, causando que los pacientes, incluso bebés, mueran debido a la escasez de cuidado médico básico.

4. Se está quedando sin oro y sin efectivo
Venezuela se está quedando sin efectivo de forma rápida. Ni siquiera tiene suficiente dinero para pagar sus cuentas por mucho tiempo.

La matemática sencillamente no da: debe 15.000 millones de dólares entre ahora y el final de 2017, aunque el banco central tiene solo 11.800 millones de dólares en reservas. Al mismo tiempo, la otra fuente de efectivo del país, PDVSA, está produciendo menos petróleo y está al borde de un cese de pagos.

La mayoría de sus reservas están en forma de oro. Así, para cumplir los pagos de deuda este año, Venezuela ha estado enviando barras de oro a Suiza.

China solía rescatar a Venezuela al prestarle miles de millones de dólares. Pero incluso China ha dejado de darle dinero a su aliado latinoamericano.

Las protestas del miércoles son un duro recordatorio de que Venezuela se está quedando sin tiempo, sin dinero y sin opciones de forma vertiginosa.

“Los ánimos se están calentando en Venezuela”, dice Eric Farnsworth, vicepresidente del Consejo para las Américas. “Todos los indicadores muestran que la situación se deteriora rápidamente y que no va a mejorar pronto”.

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