Un incendio amenaza la isla paradisiaca de Holbox

Parte del área afectada por el incendio en Holbox (México).  NOTIMEX

Parte del área afectada por el incendio en Holbox (México). NOTIMEX

Uno de los paraísos mexicanos más codiciados lleva tres días ardiendo. El incendio ha consumido 35 hectáreas del noreste de la isla de Holbox, en el Caribe mexicano. Desde que comenzó el fuego el sábado pasado, la extensión del área afectada se ha ido ampliando hasta que las autoridades han logrado frenar su avance este lunes. La isla pertenece a un área natural protegida que, según denuncian los ambientalistas, lleva décadas sin un plan de gestión.

Las playas de arena blanca y agua esmeralda frente a la selva de la isla caribeña son uno de los destinos turísticos más deseados de la región. Los activistas locales reconocen el mérito de Holbox para conservarse como un “paraíso natural rústico”—dedicado a la pesca y al turismo de bajo impacto— frente al boom constructivo del Estado de Quintana Roo, desde Cancún hasta Tulum. Pero denuncian una creciente presión para realizar grandes desarrollos turísticos en la zona, pese a estar sembrada de humedales y manglares, protegidos por la ley mexicana.

En el área afectada por el incendio un grupo inmobiliario intentó hasta el año pasado construir un imponente complejo turístico, un resort al estilo de los que pueblan la Riviera Maya, pero la incertidumbre ambiental y diferentes conflictos entre los ejidatarios locales tumbaron el proyecto. El fuego de este fin de semana ha desatado las sospechas sobre un posible interés inmobiliario detrás, pero la ley forestal mexicana indica que no se podrá otorgar una autorización de cambio de uso de suelo en terrenos incendiados sin que hayan pasado 20 años.

“Hasta que el incendio no sea sofocado, no se podrán conocer los detalles de si su origen fue o no provocado”, explican desde la Comisión Nacional Forestal (Conafor). Desde el organismo añaden que la zona no abarca ningún manglar o un ecosistema con normas especiales de protección, sino que “ha atacado una zona de sabana de tipo humedal, con vegetación de rápida recuperación, de pasto y helecho, pero sin más valor que cualquier otra zona”, detallan desde la Conafor.

Una de las críticas principales de los ambientalistas ante el suceso se debe a la “lentitud” con la que han actuado las autoridades. No se ha enviado un helicóptero para sofocar las llamas hasta este lunes. “El domingo sólo mandaron a 10 personas, sin machetes, sin rastrillos, nada. Y la gente del pueblo les está dando el material; o sea, sin ganas de parar el incendio”, cuenta Carlos Matínez, de la organización Todos Unidos por Holbox AC. Y añade que si la aeronave de la Marina que ha regado la zona este lunes hubiera actuado antes, no habría durado tanto tiempo.

El delegado de la Conafor en Quintana Roo, León Negrete, explicó el domingo que se trataba de una zona de muy difícil acceso, que les tomó 40 minutos en lancha llegar a esos puntos. Los daños, insistió, no se conocerán hasta que el fuego esté completamente controlado y los especialistas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) evalúen los terrenos, plagados de un tipo de palmera catalogada como “amenazada”, la Palma Chit.

“Holbox, además de ser un paraíso para los turistas, es un punto clave para la migración de aves, para la anidación de la tortuga carey [en peligro de extinción], para la conservación de la fauna y la flora propias de los manglares”, explica Miguel Rivas, responsable de océanos en Greenpeace México. Y añade: “Pero sobre todo, representa el ecosistema de México”.

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