Más preguntas que respuestas deja presentación de informe de auditoría de cuadro telefónico en la Cámara

09-07-16_camaraEL CAPITOLIO  – La presentación de los informes de auditoría sobre el proceso de instalación del cuadro telefónico en la Cámara de Representantes dejó más preguntas que respuestas a juicio de dos representantes del Partido Popular Democrático (PPD).

“Los informes me levantan una serie de preguntas que todavía estoy por esperar la respuesta”, dijo Manuel Natal a preguntas de la prensa.

“El informe levanta unas interrogantes adicionales, deja muchas preguntas por contestar”, añadió.

Por su parte, el representante Luis Raúl Torres aseguró que “esto demuestra que nosotros no nos habíamos equivocado en nuestras peticiones. Había, desde enero, un informe del auditor interno, en manos del presidente Perelló y de su Chief of Staff, que sabía todo lo que está pasando y que era, junto a Jaime Perelló el supervisor directo de Xavier González, Iván Rivera y Víctor Burgos. Aquí no se firmaba ningún contrato si no era con el visto bueno del señor presidente o de su Chief of Staff”.

El miércoles, se dieron a conocer dos informes de auditoría interna y externa, este último preparado por la empresa Benchmark Technologies.

El presidente en funciones de la Cámara, Roberto Rivera Ruiz de Porras anticipó que acogerá las recomendaciones de las auditorías referentes a los procesos en la Cámara de Representantes.

Suikam Kwok, de la empresa Benchmark Technologies explicó que todo el proceso de subasta informal y adjudicación de contrato para la empresa3 COMM Global tenía serias deficiencias.

“Si a esto le sumas que la compañía no tenía experiencia previa en este tipo de instalación, que subcontrató una empresa fuera de Puerto Rico y que utilizó equipos que no eran los adecuados, si seguimos sumando, pues tenemos la receta del fracaso”, dijo Kwok.

Entre los hallazgos de los informes, interno y externo, se concluyó, entre otras cosas, que las personas que trabajaron el proceso de adjudicación de contratos en la Cámara de Representantes no sabían nada de la tecnología que querían instalar. Que el director de informática de la Cámara de Representantes carecía de conocimiento en el tema. Que la compañía contratada no sabía nada del trabajo que pretendían realizar. Que la infraestructura del edificio de El Capitolio no fue debidamente adecuada para hacer un estimado del costo del proyecto. Que el proceso se realizó con subasta informal, lo que afectó en la adjudicación de una compañía con capacidad para realizar el trabajo.

Los comentarios para este artículo han sido cerrados.