Insulto de Duterte a Obama no amenaza alianza Filipinas – EE. UU.

Obama y Duterte están en desacuerdo por la política antidrogas de Filipinas. FOTO AFP

Obama y Duterte están en desacuerdo por la política antidrogas de Filipinas. FOTO AFP

Las imprudencias y la grosería que caracterizan al presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte —especialmente cuando se defiende de las críticas que suscita su autoritaria estrategia de lucha antidrogas—, dejaron ayer otro polémico capítulo en su relación con el mundo. Llamó “hijo de puta” al mandatario estadounidense, Barack Obama, en momentos en que ambos acuden a Laos para la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean, por su sigla en inglés).
El presidente de la potencia norteamericana había criticado en las semanas anteriores la política de su similar filipino frente al narcotráfico, considerando, tal como otros actores internacionales —incluido Naciones Unidas—, que se debe investigar si hubo crímenes de Estado entre las más de 2.500 personas muertas desde que Duterte llegó al poder (30 de junio de 2016).
En una rueda de prensa realizada en la noche del lunes, el filipino exigió “respeto”, no sin luego insultar a Obama, lo que encendió la indignación internacional.
¿Se debilita el contrapeso?
La respuesta de Washington no se hizo esperar, y la reunión que estaba prevista ayer entre ambos mandatarios antes del inicio de la cumbre de la Asean en Vientián, la capital laosiana, fue cancelada.
Siguiendo su accionar contradictorio y díscolo, Duterte intentó ayer restarle tensión a la situación y pidió disculpas argumentando que fue malinterpretado: “Lamentamos que los comentarios se hayan entendido como un ataque personal hacia el presidente de EE. UU.”, expresó en un comunicado de su portavoz.
“Siento un profundo aprecio y afinidad por Barack Obama, y espero limar las asperezas con Estados Unidos. Estas son resultado de nuestras prioridades nacionales y percepciones (sobre la lucha antidrogas)”, agrega el documento.
Ante una cumbre de la Asean que busca precisamente hacerle contrapeso a China en la región del Sudeste Asiático, ¿se debilita este cometido tras el altercado causado por el presidente filipino? En diálogo con EL COLOMBIANO, Hasan Turk, internacionalista y docente radicado en Panamá, explicó por qué EE. UU. dará vuelta a la página lo más rápido posible:
“Obama recién hizo un comentario al calificar a Duterte como ‘un personaje pintoresco’. Es decir, para él vale más la diplomacia y la defensa de los intereses económicos y políticos. Por tanto, actuará de forma madura, no arriesgará su alianza con Filipinas, y especialmente en un momento en que China intenta avanzar en la región de forma asertiva”.

Los comentarios para este artículo han sido cerrados.