Gobernador anuncia renacer de la industria azucarera del país

09-19-16_agp_ponce_1PONCE – El gobernador Alejandro García Padilla anunció el lunes, el establecimiento de un proyecto de siembra, procesamiento de caña y producción industrial de melaza con el fin de suplir materia prima a las compañías elaboradoras de ron en la isla.

Esta iniciativa, que marca el regreso de la industria de caña a Puerto Rico, es parte de diversos proyectos de desarrollo económico impulsados por la actual administración que han contribuido a que el Ingreso Bruto Agrícola del país haya aumentado en 24 por ciento.

“Lleno de orgullo y esperanza me place anunciarles que el Estado Libre Asociado ha alcanzado un acuerdo de arrendamiento e incentivos con la Destilería Serrallés para que se haga cargo de la gestión de este proyecto, desde la siembra y cosecha de la caña de azúcar hasta la elaboración de melaza”, expresó el gobernador en conferencia de prensa.

Según explicó el primer ejecutivo, el gobierno de Puerto Rico no estará financiando el proyecto, ni en su fase agrícola ni en su fase industrial. Los fondos serán invertidos por la Destilería Serrallés. La fase industrial se llevará a cabo en un ingenio que la empresa construirá y equipará. El mismo estará ubicado en la antigua Central Mercedita en Ponce. Este nuevo ingenio creará más de 300 empleos directos en un periodo de cinco años. La destilería estima que la producción del nuevo ingenio les permitirá sustituir cerca del 60 por ciento de las mieles que ahora importa.

Sin embargo, García Padilla informó que el gobierno sí incentivará el proyecto a través de los instrumentos que por ley tiene disponible para cualquier empresa agrícola y cualquier operación de manufactura. “Eso incluye, para la fase agrícola, el alquiler de 34,500 cuerdas de terrenos propiedad de la Autoridad de Tierras, así como incentivos por empleos agrícolas creados, por mejoras permanentes a las siembras y por inversión en equipo, maquinaria e implementos”, sostuvo el mandatario.

La Destilería Serrallés también tendrá a cargo la siembra y cosecha de caña de azúcar, para lo cual expandirán la cantidad de cuerdas de terrenos dedicadas al proyecto de las actuales 900 a 12,000. Las tierras están repartidas entre el oeste y el sur del país. “Este proyecto lo comenzamos el 22 de enero del 2014, sabiendo que este día llegaría. Iniciamos la siembra de caña en el Valle del Coloso, en Aguada. Hoy, más de dos años y medio de iniciado este proyecto, ya suman 900 las cuerdas sembradas de caña de azúcar. 800 están en el Valle del Coloso y 100 en Guánica. Se han sembrado 21 variedades de caña y el proyecto, en esta primera etapa, ha permitido crear 35 empleos directos”, destacó el primer ejecutivo.

Por su parte, Roberto Serrallés, vicepresidente de Desarrollo de Negocios de Destilería Serrallés subrayó la importancia de este proyecto tanto para la industria de rones como para su empresa, argumentando que “el poder viabilizar el regreso de la industria de la caña representa un paso importante para la industria del ron en Puerto Rico pues podremos fortalecer la sustitución de importaciones en cuanto a las melazas que utilizamos en el proceso de manufactura. Hace casi dos siglos, Serrallés se estableció aquí en Mercedita para sembrar caña y desde entonces, este producto ha sido muy relevante para nuestra empresa. Es un regreso a nuestras raíces, pero con una visión de futuro. Estamos esperanzados de poder completar las fases pendientes y poder ayudar a Puerto Rico a retomar esta industria con tecnología de avanzada e innovación para desarrollarla exitosamente.”

Por otro lado, el resurgir de esta industria azucarera es de suma importancia ya que asegura el reembolso del ‘Rum Excise Tax Cover-Over’ federal proveniente de los impuestos por la importación de ron. Esta fuente de ingresos asciende a más de 300 millones dólares al año que estarían entrando a las arcas del gobierno de Puerto Rico, lo que representaría un impulso significativo para la economía del país.

“Hoy demostramos con el renacimiento del cultivo y procesamiento de nuestra caña de azúcar, que Puerto Rico sigue latiendo. Sin importar el embate del clima, nos mantenemos de pie y más fortalecidos para dar la batalla. Gracias al puertorriqueño, que como yo, valora las bondades de sus raíces y está seguro que Puerto Rico se mantiene vivo pese a las situaciones que tengamos que enfrentar. La caña nos dio mucha vida y mucha historia. Muchos la olvidaron. Nosotros no. Lo bueno no se deja en el olvido, se mantiene vivo, se mejora”, concluyó el gobernador.

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