Alegan Loíza fue abandonada a su suerte por cierre de “Acuerdo de Paz”

Loiza BanderaLOÍZA  – La directora ejecutiva del programa Taller Salud, Tania Rosario Méndez alegó el lunes que el municipio de Loíza fue “abandonado” luego que el programa “Acuerdo de Paz” del Taller Salud se quedara sin empleados por dificultades con los fondos del gobierno.

“A pesar de múltiples esfuerzos, el personal de este programa tuvo que ser cesanteado el pasado mes de mayo debido a los retrasos en los pagos de varias agencias gubernamentales y esto ha tenido como consecuencia un alza en la violencia en Loíza”, dijo Rosario Méndez en una declaración escrita.

Las denuncias se dan en el marco de tres muertes violentas ocurridas este fin de semana en Loíza, entre las que está la de Nayelis Sofía Manso Fuentes de tres años, quien murió en una balacera en la que su padrastro, Frankie Osorio Olmo de 26 años también fue baleado.

Mientras, Rosario Méndez enfatizó que el Taller Salud tiene la trayectoria y la pericia, pero no tiene la capacidad fiscal de mantenerse trabajando, si las agencias no realizan los pagos durante seis, nueve y hasta 12 meses. Explicó que durante los años 2000 al 2010, Loíza promedió 31 asesinatos por año y se mantuvo como uno de los primeros cinco municipios con las tasas más elevadas de asesinatos año tras año. En el 2011, esta cifra aumentó y alcanzó los 42 asesinatos, razón por la cual se viabilizó la implantación de un programa de mediación de conflictos e interrupción de violencia basado en el modelo “Cure Violence” de la ciudad de Chicago. Así nació Acuerdo de Paz.

Detalló que el programa, que es parte de la organización comunitaria Taller Salud, está dirigido a evitar que jóvenes de 15 a 19 años, ya atrapados en el ciclo de la violencia, terminen como sicarios o como víctimas de otros. Este programa redujo la incidencia criminal en un 53 por ciento durante su primer año y ha mantenido un promedio de cerca de 20 asesinatos anuales en el pueblo de Loíza por los pasados cuatro años.

“Sin embargo, para el gobierno este trabajo parece no ser prioridad”, dijo.

Además, señaló que este programa realiza un trabajo complejo y arriesgado. Es también casi anónimo, porque para lograr ser efectivo, evita las cámaras y los medios.

“Todo el mundo repudia la violencia, pero a menudo no sabemos cómo enfrentarla de forma efectiva y definitiva. Nosotras hemos demostrado que sí sabemos y estamos comprometidas con este esfuerzo, que poco a poco devuelve la esperanza a los jóvenes y restaura la paz en las comunidades que la han perdido hace años. Es hora de que el gobierno ponga la acción donde pone la palabra”, concluyó Rosario Méndez.

Los comentarios para este artículo han sido cerrados.