Sello de oro para la Delegación de Puerto Rico

Fotos Suministradas (Straffon Images COPUR)

Foto Suministrada (Straffon Images COPUR)

RÍO DE JANEIRO, Brasil  – La Delegación Olímpica de Puerto Rico selló el libro de las historias en el Movimiento Olímpico con una medalla de oro y actuaciones memorables que estremecieron el espíritu puertorriqueño al unirse en alegrías, tristezas e injusticas deportivas.

Aunque se haya apagado el Pebetero Olímpico, como símbolo de cierre de los trigésimo primeros Juegos Olímpicos, Puerto Rico continuará recordando sus logros.

“Concluyen los Juegos, luego de 16 días donde pudimos apreciar las destrezas y ejecuciones más perfectas de los mejores atletas del mundo. La conquista de Mónica Puig y su medalla de oro será un momento que jamás olvidaremos en nuestras vidas”, expresó en un comunicado, la presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico (COPUR), Sara Rosario Vélez.

Los ojos del mundo se volcaron a Puerto Rico cuando Puig se proclamó campeona del tenis olímpico, rompiendo todos los pronósticos de los medios especializados. Más allá de ser la campeona olímpica, la puertorriqueña hizo sonar La Borinqueña ante representación de 206 países en competencia durante el primer certamen celebrado en América del Sur. La revelación de Rio 2016 le dio la anhelada medalla de oro que le faltaba a Puerto Rico ante un ramillete de dos preseas de plata y seis de bronce en 68 años de representación en Juegos Olímpicos de la Modernidad.

Un toque más especial fue haber sido una mujer la que alcanzara el mayor logro dentro de la delegación que rompió los esquemas de género con 27 mujeres y 13 hombres en composición del seleccionado, por vez primera desde 1948.

“La alegría y la unión del pueblo durante estos días es una de las ganancias más gratificantes que nos llevaremos a Río. Poco a poco nuestros atletas seguirán estableciendo marcas y obteniendo mejores posiciones en el deporte internacional. Esta noche se apagó la llama olímpica, teniendo a Tokio 2020 como la próxima sede de los Juegos Olímpicos”, manifestó la primera mujer en presidir el COPUR.

La delegación también tuvo actuaciones destacadas como la del clavadista Rafael Quintero llegando séptimo en plataforma 10 metros, para ganarse su entrada a la Serie Mundial de Clavados de la Federación Internacional de Natación. Luis Joel Castro llegó a la final de salto a lo alto, para ser un logro transcendental con su décimo tercer lugar en el atletismo.

El tenis de mesa rompió con la algarabía del pueblo boricua al ver a Adriana Díaz conquistar el escenario olímpico con apenas 15 años. Otras historias tornaron en reflexión, dolor y solidaridad como la final del vallista Javier Culson y la semifinal de especialistas de los 100 metros con vallas, Jasmine Camacho-Quinn, el retiro de Melissa Mojica en el judo y la injusticia deportiva vivida con el luchador, Franklin Gómez.

“No tengo palabras para poder expresar lo feliz y orgullosa que me siento de todos aquellos que han aportado para ser realidad la medalla de oro de Puerto Rico y la confección de una Delegación fajona que nos enseña a valorizar el deporte olímpico. Ya, mañana, comenzaremos a trabajar rumbo a Barranquillas 2018, Lima 2019 y Tokio 2020 con los mejores deseos de seguir triunfando”, finalizó entusiasmada, Rosario Vélez.

La Delegación Olímpica de Puerto Rico será recibida el martes en el Coliseo José Miguel Agrelot en la ciudad capital, San Juan.

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