May busca fortalecer al Reino Unido tras el Brexit

Sobre las horas de la tarde, más rápido de lo que se esperaba, Theresa May acudió al número 10 de Downing Street ya como primera ministra y fue recibida entre aplausos por su gabinete. FOTO AP

Sobre las horas de la tarde, más rápido de lo que se esperaba, Theresa May acudió al número 10 de Downing Street ya como primera ministra y fue recibida entre aplausos por su gabinete. FOTO AP

AP – En pleno momento crítico para Reino Unido por las dudas que causa en el mundo su salida de la UE, David Cameron pronunció su último discurso como primer ministro —ante el Parlamento—, mientras que la conservadora Theresa May se preparaba para sucederlo en el cargo y enfrentar los complejos desafíos que tendrá la nación.
“Esta mañana me reuní con colegas ministeriales y otros. Aparte de un encuentro esta tarde con su majestad la Reina, el programa para el resto del día es bastante ligero”, dijo Cameron entre risas en la Cámara de los Comunes.
La reunión para presentar su renuncia ante Isabel II inició a las 16:00 horas en el Palacio de Buckingham. Poco después, May visitó a la monarca para recibir el encargo formal de tomar las riendas del gobierno, antes de ingresar al número 10 de Downing Street y convertirse en la segunda primera ministra del país tras Margaret Thatcher.
En su último día como mandatario, Cameron resaltó sus logros —alto crecimiento de la economía, merma en el déficit presupuestario, aumento de 2,5 millones de empleos, entre otros—, y terminó ovacionado por los legisladores. No obstante, es claro que abandona el cargo por su fracaso en el referendo sobre el Brexit, ya que a pesar de que convocó a votar por quedarse, no pudo evitar la ruptura.
“Dama de hierro” ante crisis
May, por su parte, asume funciones advirtiendo de antemano que respetará la decisión de los británicos, con su frase “Brexit es Brexit”. En esa postura dura, nombró al polémico Boris Johnson, uno de los líderes de dicha iniciativa, ministro de Asuntos Exteriores.
Por tanto, su misión principal será ejecutar esa ruptura con la Unión Europea, intentando mitigar las consecuencias nefastas que tendría esta coyuntura sobre el país. Otro desafío será abordar la creciente polarización interna que hay tras esta decisión, incluso en el propio Partido Conservador , además de intentar contrarrestar el creciente descontento político.
Por último, no se debe descartar de ninguna forma lo que podría ocurrir de aquí en adelante con una Escocia que, hace solo un año y diez meses decidía en referendo permanecer en Reino Unido —con el 55,3 % de los votos, frente al 44,7 % de los partidarios por la secesión— en buena parte motivado por los beneficios que representaba para su ciudadanía el hecho de pertenecer a la UE por estar unido con Inglaterra e Irlanda del Norte.
Por lo tanto, y tal como reitera a EL COLOMBIANO Rafael Piñeros, internacionalista y docente de la Universidad Externado, “sin duda Theresa May tendrá que actuar de forma pragmática, y en primer lugar debe establecer una serie de puentes con sus pares europeos para negociar esa salida de Reino Unido”.
“Un elemento que juega a favor de este objetivo es que su elección ha sentado bien tanto a nivel interno —en especial en el Partido Conservador, donde se le considera una persona capacitada, que puede unir—, porque el público la ve con muy buenos ojos, y a nivel externo, en el entorno europeo, donde la reconocen como una política que a pesar de ser fría (muy británica), también es pragmática. Esto es, que podrán dialogar con ella a pesar que las negociaciones no serán fáciles”, recalca.
Desafíos complejos
Piñeros cree que la clave en cuanto a la UE será buscar un punto de acuerdo en el que ninguna de las dos partes salga afectada por el Brexit y mediante el cual, a pesar de esta autonomía que tendrán los británicos, se mantengan fuertes vínculos con la región.
Pero internamente hay un reto incluso mayor, que será evitar que Escocia abandone Reino Unido. “Este asunto implicará una importante negociación e incluso tal vez una relevante cesión de competencias por parte de los ingleses para Escocia, si es que quieren que siga siendo parte de la nación. La ventaja que tienen es que una posible adhesión escocesa a la Unión Europea no es un proceso fácil”, dijo.

Los comentarios para este artículo han sido cerrados.