Los retos de la ‘nueva dama de hierro’ del Reino Unido, Theresa May

IMAGEN-16641750-2Desde este miércoles, la ministra del Interior británica Theresa May será la nueva primera ministra del Reino Unido y se convertirá en la segunda mujer en ocupar ese cargo y en tomar las riendas del país, después de Margaret Tatcher, conocida como la ‘dama de hierro’.

May se quedó con el liderazgo del Partido Conservador luego de que Andrea Leadson –secretaria de Estado de Energía y candidata a suceder al premier David Cameron– anunció su renuncia, tras ser fuertemente criticada después de afirmar que estaba mejor cualificada para ser primera ministra porque es madre, en alusión a que May no lo es.

“Me siento honrada de haber sido escogida para ser la líder del Partido Conservador”, dijo May después de que Cameron anunció frente a su residencia del 10 de Downing Street que espera presidir su última reunión de gabinete este martes y responder a preguntas en el Parlamento mañana antes de presentar su dimisión a la reina Isabel II.

Según registró el portal de la BBC, se sabe que May siempre tuvo la ambición de liderazgo. De hecho, sus compañeros de universidad recuerdan su deseo de convertirse en la primera ministra del Reino Unido.

A May, de 59 años, la llaman ‘la nueva dama de hierro’ y la comparan con la canciller alemana, Ángela Merkel, por su mano dura y por posicionarse a favor de que el Reino Unido permaneciera en la UE durante el referendo del pasado 23 de junio. La política –casada con el banquero John May se ha mostrado dispuesta a respetar la voluntad de los ciudadanos, a pesar de su postura durante la campaña: “Brexit significa brexit. No habrá un segundo referéndum ni habrá intentos por permanecer en la UE”, garantizó, al asegurar que no activará antes de finales del 2016 el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que hace efectiva la marcha del país de la Europa de los 28.

Los diputados tories la definen como “una mujer extremadamente difícil”, que recibió alabanzas por deportar al clérigo radical Abu Qatada y por no extraditar a EE. UU. al pirata informático Gary McKinnon, que accedió a los computadores del Pentágono.

Una ‘modernizadora’

May –quien hizo historia al convertirse en la funcionaria que más tiempo ha permanecido en el Ministerio del Interior en los últimos 10 años– recibió críticas por su falta de carisma y por incumplir su promesa de reducir cada año en 100.000 el número de inmigrantes que hay en las islas británicas. Uno de los momentos por los que es recordada se remonta al 2002, cuando se convirtió en la primera presidenta del grupo de los conservadores y alertó a los tories de que eran vistos como un “partido desagradable”, debido a su intolerancia con las minorías.

Considerada una de las voces modernizadoras del partido, May respalda la igualdad de sexos y apoya el matrimonio entre homosexuales, aunque en el 2002 votó en contra de concederles el derecho de adopción.

La futura primera ministra, cuyo padre era un vicario anglicano, nació el primero de octubre de 1956 en Eastbourne (sur de Inglaterra) y se graduó en Geografía en la Universidad de Oxford. Allí conoció a su marido, Philip May, con quien lleva casada 36 años, a través de Benazir Bhutto, la asesinada ex primera ministra de Pakistán.

Tras su etapa como estudiante, May –fan del criquet y de la cocina–trabajó durante seis años en el Banco de Inglaterra antes de ganar en 1997 su escaño como diputada en la circunscripción de Maidenhead.

Pronto se convirtió en una figura prominente del partido y desempeñó cargos en gabinetes “en la sombra” de Educación, Transporte, Cultura y Deportes entre 1999 y el 2005, y después en el 2009 y el 2010 en el de Trabajo y Pensiones.

En las elecciones de mayo del 2010, duplicó en votos la mayoría necesaria para revalidar su puesto y Cameron la nombró ministra de Interior y ministra para la Mujer e Igualdad, cargó este último que delegó en el 2012.

Los retos de la nueva primera ministra británica

1. El divorcio con la UE

El mayor desafío para Theresa May será diseñar el curso de salida de Reino Unido de la unión de otros 27 países europeos, un proceso que aún está nublado por la incertidumbre. En un discurso ayer en Birmingham, May dijo que no se convocaría a un segundo referendo. Sin embargo, la próxima primera ministra advirtió que no activará el artículo 50 del Tratado de Lisboa antes de finales del 2016.

2. Unificar a los conservadores

Theresa May tendrá que buscar la unificación de la formación conservadora, dividida entre quienes apoyaban o rechazaban la retirada británica del bloque europeo, así como a un país partido en dos por el ajustado resultado del referéndum en el que se votó por la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Según medios británicos, el hecho de ser vista como una “unificadora” la hizo ganar el apoyo del partido.

3. Reducir la inmigración

Entre los planes de Theresa May se encuentran “recuperar el control del número de europeos que entran” al país. La nueva primera ministra no garantiza que los inmigrantes comunitarios que viven en el Reino Unido puedan quedarse en territorio británico una vez implementado el brexit. “Tenemos que establecer controles al flujo de gente que llegar al Reino Unido desde la UE”, señaló recientemente May.

4. Cuidar ‘unión’ de la Unión

Que el Reino Unido permanezca unido es una de las tareas de Theresa May. Después de que el pasado 23 de junio Escocia e Irlanda del Norte votaron mayoritariamente por la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea, los dos están reconsiderando hacer referendos para buscar la independencia. En Escocia, por ejemplo, la primera ministra, Nicola Sturgeon, lo ha manifestado en varias ocasiones.

Redacción internacional*

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