La pista exsoviética del triple atentado en el aeropuerto de Estambul

Ciudadanos de la ex URSS se han unido al Estado Islámico, convirtiéndose en poderosos combatientes.

IMAGEN-16635052-2Las autoridades turcas afirmaron que los autores del triple atentado suicida que causó 44 muertos y más de 260 heridos en el aeropuerto de Estambul eran un ruso, un uzbeko y un kirguís, originarios de países que pertenecieron a la ex-Unión Soviética.

Miles de ciudadanos de la antigua Unión Soviética (URSS) se adhirieron a grupos yihadistas en Irak y Siria, en especial a la organización Estado Islámico (EI), a la que suministran los más importantes contingentes de combatientes extranjeros.

¿Cuántos son?

Cerca de 7.000 personas originarias de países que pertenecieron a la Unión Soviética se adhirieron a grupos yihadistas en Siria e Irak, según los servicios rusos de seguridad. Entre ellos, unos 2.900 rusos, en su mayor parte originarios de inestables repúblicas rusas del Cáucaso, como Chechenia y Daguestán.

Junto al Cáucaso, que suministra tradicionalmente batallones de combatientes islamistas desde el inicio de los años 90 (en Bosnia, luego en Afganistán y en Pakistán antes de Irak y Siria), son los países pobres de Asia central los que aportan uno de los más importantes contingentes de yihadistas extranjeros.

Entre 2.000 y 4.000 personas originarias de la región se habrían adherido a los rangos del EI, según el círculo de reflexión International Crisis Group. De acuerdo con los expertos del Consejo ruso de Relaciones Exteriores, los rangos de las organizaciones yihadistas en Siria y en Irak contaban ya entre sus tropas a fines del 2014 con más de 500 uzbekos, 360 turcomanos, 250 kazajos, 190 tayikos y un centenar de kirguises.

¿Quiénes son?

El EI y el frente Al Nusra, rama siria de Al Qaeda, cuentan entre sus efectivos, a veces en posiciones importantes, a muchos chechenos. Luego de la segunda guerra de Chechenia a inicios de la década del 2000, la rebelión chechena se islamizó progresivamente avanzando en el Cáucaso ruso. Pero luego de haber fracasado en crear un emirato en la región, muchos combatientes comenzaron a partir de forma masiva hacia Siria en el verano del 2012, y los grupos restantes se adhirieron al EI.

El más conocido de ellos es el llamado Omar al Shishani, varias veces dado por muerto por los estadounidenses. Originario de los Cañones de Pankisi, en Georgia, es considerado como uno de los más temibles comandantes del EI. Medios de prensa turcos identificaron a un checheno llamado Akhmed Chataiev como el cerebro del atentado del aeropuerto turco.

Sería el jefe del EI en Estambul y habría organizado también los ataques cerca de Taksim (en marzo) y Sultanahmet (enero). En Tayikistán, la defección en mayo del 2015 de un exjefe de las fuerzas especiales para unirse al EI en Siria causó conmoción tras la difusión de un video en el que amenazaba a las autoridades y llamaba a sus compatriotas a tomar las armas.

Consciente del interés que suscita en la antigua Unión Soviética, la organización yihadista lanzó en mayo del 2015 una versión rusa de su revista oficial, titulada Istok (La Fuente).

Vladimir Putin había, entre otras cosas, justificado su intervención a fines de septiembre en el conflicto sirio con su voluntad de adelantarse a los yihadistas antes de que regresaran a Rusia para cometer atentados. Luego de más de cinco meses de bombardeos, el ministro ruso de Defensa Serguei Shoigu se vanaglorió de haber matado a unos 2.000 extremistas.

El Consejo ruso de Relaciones Exteriores considera sin embargo que el regreso de los combatientes del EI a su patria es una de las principales amenazas para Rusia.

Iban a tomar rehenes

Los tres kamikazes del aeropuerto de Estambul podrían haber perpetrado una matanza aún mayor puesto que habían previsto tomar como rehenes a decenas de viajeros antes de hacerse estallar, informó ayer un diario turco.

Tres días después del triple atentado suicida que dejó 44 muertos y más de 260 heridos el martes en el aeropuerto Ataturk, el ataque no había sido aún reivindicado, pero las autoridades apuntan al grupo Estado Islámico (EI).
“Los abrigos que llevaban para ocultar sus cargas explosivas, pese al calor, llamaron la atención de civiles y de un oficial de policía”, que detuvo a uno de ellos para pedirle documentos, indicó ‘Sabah’.

AFP

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