En la UPR los cabros velan… las espinacas y el brocoli

Por: José Santiago Gabrielini – Especial para Diario de Puerto Rico

José Santiago Gabrielini

José Santiago Gabrielini

En un editorial en otro medio digital para el cual escribo, mencioné que en Puerto Rico se acostumbra a tomar medidas correctivas, en lugar de medidas cautelares, pues se trata de la cultura del cabro velando las lechugas. Pero viendo el caso de las becas presidenciales en la Universidad de Puerto Rico (UPR) y reflexionando aún más sobre este asunto, allí los cabros velan las espinacas y los brocolli, en un nivel de sofisticación académica, revestida de elegante influencia y prestigio.

Y digo velan y no velaban, porque lo que ha salido a la luz pública posiblemente sea la punta del iceberg. Huele a que debajo de la superficie hay mucho, pero mucho más, y que si excavan y profundizan en una pesquisa, posiblemente vuelvan a tapar el orificio por miedo a que les salgan las plagas de Egipto y los jinetes del Apocalipsis.

La UPR, está perfumada de ese aire de nostalgia centenaria y embestida por el blanco manto de ser la cuna del saber y la enseñanza, el primer centro docente del país… Pero… Se mueven cerca de $1,400 millones en presupuesto anual y eso es mucho más que mucho dinero.

Si el olor que emana del micro esquema de las becas presidenciales, en donde se le otorgaron “cándidamente”a amigos y familiares del expresidente de la Junta de Gobierno y del depuesto presidente de la UPR, Jorge Sánchez y Uroyoán Walker, respectivamente, es lo que parece, podemos estar investigando por décadas, administración sobre administración, porque esto NO nació, creció y llegó a etapa reproductiva en poco más de un año, así que es mejor que no se santifique a nadie, porque el que menos puede darles una sorpresa.

Y usted, Uroyoán, tiene la oportunidad de hablar lo que sabe. Usted sale muy mal parado de esto, por hacer favores en medio de la cultura del amiguismo e hipotecar su sana discreción profesional y moral. Usted defraudó la confianza, no de la institución que presidía, sino la del pueblo. Usted conoce mejor que nadie el sistema, porque proviene del mismo, desde abajo, desde ser un profesor de matemática en el Colegio de Mayagüez. Ahora tiene la oportunidad de reivindicar su nombre, develando lo que pasa dentro de ese nido de grillos. Si usted fue objeto de la utilización, si alguien lo traicionó… es hora de que hable.

Por otro lado, los que están dentro aspirando, los que ponen presión desde abajo o desde arriba y los que están en neutro, con conocimiento de causa y las manos extendidas, traten de aprender del escarnio de estos individuos, mírenlos como un espejo de lo que puede sucederles en la cultura del amiguismo y los favores. Y creo que si la Oficina de ֤Ética y el Departamento de Justicia se respetan a si mismos, deben llevar este asunto hasta las máximas consecuencias y evitar que nuevamente sean los federales los que hagan lo que ustedes vienen llamados a hacer.

El autor

Es periodista, investigador jurídico y autor de varios libros en el campo del manejo y resolución de conflictos. Está certificado en Análisis de Conflictos del United States Institute of Peace y en Mantenimiento de la Paz y Resolución de Conflictos Internacionales del Instituto de Adiestramiento e Investigación de las Naciones Unidas. El pasado artículo está basado en su opinión personal y no en un diagnóstico o informe en su campo profesional.

 

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