El caso de Leopoldo López, a revisión en los tribunales

El dirigente opositor Leopoldo López, condenado a 14 años, vive preso desde febrero de 2014

Los maestros protestaron este miércoles en Venezuela. J. BARRETO

Los maestros protestaron este miércoles en Venezuela. J. BARRETO

EL PAÍS – Está previsto que hoy tenga lugar en Caracas la audiencia ante la Corte de Apelaciones sobre la sentencia al dirigente Leopoldo López, preso en una cárcel militar a las afueras de la capital venezolana desde febrero de 2014 y condenado en septiembre pasado a una pena de casi 14 años de prisión.

La sesión debió realizarse el pasado 20 de junio, pero entonces uno de los magistrados designados para el caso manifestó a última hora su indisposición para asistir por razones de salud. Se espera que, como en aquella ocasión, estén presentes en el Palacio de Justicia de Caracas los dos asesores españoles de la defensa de López, el exministro de Justicia y exalcalde de Madrid Alberto Ruiz Gallardón, y el abogado Javier Cremades.

La defensa ha apelado la sentencia emitida en septiembre pasado por el Tribunal 28 de Juicios del Área Metropolitana, que atribuyó al “discurso violento” del exalcalde de Chacao y líder del partido Voluntad Popular (VP) la propagación de los disturbios callejeros que ocurrieron el 12 de febrero de 2014 en el centro de Caracas y luego se desarrollaron durante casi tres meses más en otras ciudades del país. Otros tres jóvenes estudiantes fueron sentenciados junto a López, pero cumplen sus condenas en régimen de libertad condicionada.

Pruebas anuladas

Juan Carlos Gutiérrez, jefe del equipo de abogados que defiende a López, expresó en un comunicado de prensa su convicción de que la Corte no tendrá otra opción que “dar una sentencia absolutoria de los cargos por los que se le condena”. Subraya Gutiérrez que todas las pruebas presentadas por la acusación para atribuir a López los delitos de incendio y daño a la propiedad pública, instigación pública y asociación para delinquir, por los que se les condenó, fueron anuladas a lo largo del juicio. “A Leopoldo López se le condena por ejercer el arte de la palabra y lo más grave es que esas palabras no se citan, no están descritas ni analizadas en la sentencia”, defiende el jurista.

Insistió además Gutiérrez en el deber de las autoridades judiciales de garantizar que la sesión de este jueves sea pública, algo que no ocurrió durante el anterior proceso: “No sólo se trata de un deber de las autoridades de garantizar la publicidad de ese acto, sino que es el derecho que tiene López de ser oído para que sus argumentos no sólo queden en la memoria del juez, sino que todas las personas que deseen asistir puedan escucharle”. La defensa ha invitado a la vista a un grupo de representantes diplomáticos, activistas de ONG internacionales y reporteros.

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