Comunidades del Caño Martín Peña preocupadas por el impacto del pesticida Naled por alta prevalencia de dermatitis atópica y asma bronquial

300px-Caño_de_Martín_PeñaSAN JUAN  – Mediante cartas a la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes y a la Secretaria de Salud, el G-8, el Proyecto ENLACE y el Fideicomiso de la Tierra del Caño Martín Peña expresó el jueves, profunda preocupación con la propuesta de asperjación aérea con el pesticida Naled.

“Hay que usar los recursos para fortalecer esfuerzos como los que hacemos en el Caño, de visitar a las familias casa a casa junto a nuestros aliados para orientarlos y atender los criaderos de mosquito. El pesticida Naled no mata las larvas, ni los mosquitos que están dentro de las viviendas, pero si afecta la salud de nuestros residentes, que ya tienen altas tasas de asma y enfermedades de la piel, y afecta a nuestros huertos ecológicos hechos precisamente para evitar los vertederos clandestinos que se convierten en criaderos,” señaló Carmen Febres Alméstica, presidenta del G-8 en un parte de prensa.

La carta enfatiza que la asperjación con Naled no atenderá algunas de las causas de la alta población de mosquitos en el Caño. Por ejemplo, la EPA ha constatado las altas concentraciones de nitrógeno en el Caño y alertado sobre la correlación entre altas concentraciones de nitrógeno y una mayor población y tamaño del mosquito Aedes Aegypti. Asimismo, se prevé que a mayor tamaño de mosquito, mayor concentración de virus, o más tipos de virus, pueden contener.

La prevalencia de asma bronquial entre los menores de 5 años de las comunidades del Caño es de 44.5%, es decir, más del doble del 21.5 por ciento que se ha reportado en Puerto Rico en este grupo de edad. Un estudio de la escuela de medicina Icahn, de Mount Sinai, advirtió en 2012, sobre el daño que los pesticidas organofosfatos que se han usado en el Caño, sin haber tenido el efecto de erradicar el Aedes aegypti.

“Hemos visto a familias de nuestras comunidades perder a sus seres queridos por dengue y a otros tantos incapacitarse durante varios meses por el chikungunya, por lo que entendemos la importancia de controlar al Aedes Aegypti. Pero el remedio no puede ser peor que la enfermedad,” añadió Febres Alméstica.

En la carta, se destaca la urgencia de educar con alternativas realistas y accesibles a la población. “La mayoría de nuestras familias no tiene recursos para poner “screens” en las puertas y ventanas, ni aire acondicionado y la gente no va a usar manga larga con el intenso calor del verano,” subrayó.

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