COLOMBIA – Frente 1° de las Farc no se desmovilizaría por las economías ilegales

Foto: Donaldo Zuluaga Velilla

Foto: Donaldo Zuluaga Velilla

EL COLOMBIANO – Tener poder y mando en el negocio del narcotráfico y de la minería ilegal, que representan al año ingresos por más de 66.000 millones de pesos, un pie de fuerza superior a los 200 hombres y una gran presencia territorial en los Llanos Orientales, serían motivos suficientes para que el frente 1° de las Farc no se desmovilice una vez se firme el Acuerdo Final con el Gobierno.
En esto coinciden los expertos quienes señalaron que dejar esa renta no será fácil para esa facción guerrillera. Sin embargo, en el comunicado de tres páginas distribuido a la comunidad en el Guaviare ese frente habría argumentado razones políticas para no hacerlo.
El coronel Germán Augusto Amaya Salcedo, comandante de la Trigésima Primera Brigada de Selva con sede en Mitú, le explicó a EL COLOMBIANO, que el frente 1° está dividido en cinco compañías y se ha dedicado a fortalecer las economías ilegales, especialmente el narcotráfico.
El coronel recordó que este mismo frente fue el que tuvo secuestrada a Íngrid Betancur y que en la operación Jaque, en la que ella, tres norteamericanos y once militares fueron rescatados, se capturó a sus cabecillas alias “César” y “Gafas”. Además esta misma facción armada entregó hace un mes y medio a ocho guerrilleros a los que, al parecer, les iba a hacer consejo de guerra.
Hoy el comandante del frente es alias “Iván Mordisco”, y el oficial reconoció en este grupo “mucha capacidad de beligerancia pero su fuerte han sido las finanzas y el reclutamiento en las comunidades indígenas”.
Su mayor influencia está en Guaviare: “aquí (en Vaupés) han hecho presencia esporádica, no han instalado campamentos; están ubicados en zona rural de Guaviare por la cercanía a la cadena del narcotráfico”, aclaró el militar.
Al respecto, Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, dijo que “ese es uno de los famosos frentes madre. Opera desde la Serranía de Chará, abajo del Vaupés, sube por Mitú Carurú, llega a Miraflores y va hasta Guainía”.
De hecho, supuso el coronel Amaya, este frente debería dejar las armas en las veredas elegidas del municipio de San José del Guaviare.
Además tiene amplios contactos con las bandas criminales que podrían terminar siendo sus socios. Jeremy McDermott, director del Centro de Investigación del crimen organizado (Insight Crime), reveló que allí pueden concretarse alianzas con los Héroes del Vichada, el Bloque Meta y los Gaitanistas, más conocidos como “Urabeños”.
Línea de mando
El coronel Amaya aclaró que hasta ahora el frente 1° ha cumplido las órdenes dadas desde La Habana y no se han presentado combates ni hostigamientos, únicamente se reseñó un caso de reclutamiento infantil ocurrido en noviembre pasado.
Esto ayuda a Ávila a calcular que todavía este frente respeta el mando del secretariado de las Farc, por lo que recomendó que el Estado debe facilitar una comunicación fluida entre los hombres de ese grupo y los dirigentes de la guerrilla.
Según el investigador, es necesaria mucha pedagogía, porque aún hay miedo: “así como en Medellín la gente dice que las Farc no van a cumplir, eso mismo pasa en las Farc, pero del otro lado, piensan que el Estado no va a cumplir y que los paramilitares los van a matar”.
Entre tanto, el director de la Policía Nacional, general Jorge Nieto, aseguró que la población de la región puede estar tranquila: “nosotros hemos venido trabajando siempre para contrarrestar todos estos fenómenos. La comunidad puede estar tranquila de la acción de la Fuerza Pública”, dijo, citado por Colprensa.
Las Farc también podrían actuar si la disidencia se mantiene. Elda Neyis Mosquera, alias “Karina”, desmovilizada de las Farc y actual gestora de paz, destacó que “de acuerdo con el estatuto de las Farc, ordenado por la octava conferencia, la disidencia es sancionada y para definir el castigo se convoca a consejo de revolucionarios de guerra y puede ir desde una medida drástica hasta el fusilamiento”.
Sin embargo, “Karina” recordó una disidencia grande que se dio en el frente Quinto en la cual los disidentes fueron “declarados enemigos de la organización y traidores”.
Por su parte, Ávila señaló que las Farc tendrían varias opciones para hacer valer su mando ante la tropa. La primera sería que el Secretariado tomara la decisión de cambiar de comandante como ocurrió con la columna “Teófilo Forero”; las Farc también podrían mandar otras estructuras al lugar donde está ubicado el frente 1° y tomarse la zona por asalto; por último, podrían volver a hacer lo que ocurrió en la década de los 80 en Tacueyó, con el frente “Ricardo Franco”, donde hubo un ajuste militar en el que murieron más de 164 guerrilleros por órdenes de sus comandantes.
Para solucionar esta situación, esta misma semana viajarán a esa zona del Guaviare dirigentes de las Farc, entre ellos “Iván Márquez”.
Otros frentes en riesgo
Según los expertos consultados por EL COLOMBIANO, el frente 1° de las Farc no sería el único que no acogería los acuerdos de paz entre el Gobierno y esa guerrilla, y señalan que el mayor riesgo está representado en las economías ilegales.
McDermott contó que Insight Crime está elaborando un mapa en el que se evidencian los principales riesgos de guerrilleros que no se quieren acoger al proceso de paz, “pues tienen fuertes lazos con economías ilegales muy lucrativas o ya tienen vínculos con el crimen organizado transnacional o con las bacrim dentro de Colombia”.
Identificó, por ejemplo, al frente 36, con presencia en el Norte de Antioquia, como uno de los que tiene más riesgo de aliarse con el Eln, “porque ya lo está haciendo con cuatro agrupaciones de los “elenos” y nosotros creemos que hay un alto riesgo de que se cambien de brazalete”.
Además, Ávila precisó otros dos frentes que podrían salirse de los acuerdos: “el 57 en Chocó, el 17 en Vichada son unos frentes que tienen riesgos por las zonas donde operan”.
Finalmente, McDemortt evidenció posibles escenarios posteriores al acuerdo: algunos se desmovilizan; otros se quedarán como guerrilleros; algunos trabajarán con los “elenos”, riego que existe en 60 municipios; otros irán a las bacrim, principalmente los de la región de Urabá con los frentes 5, 57, 34 y 58 donde hay vínculos entre algunos cabecillas con los “Urabeños”; otros escenarios serán los que tienen vínculos con el crimen organizado transnacional que serían los frentes 16, 48, 29,30, 57 y 33 que ya tienen conexión con el Cartel de Sinaloa; y, por último, podrían crearse las “Farcrim”, que se criminalizan y se quedan con las economías ilegales.
Sin embargo, Ávila calculó que la disidencia de las Farc no será superior al 8 % del total .

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