Argentina, 200 años de convulsión

El país austral celebra el 9 de julio el bicentenerario de su independencia de España. Un país rico, que llegó a competir con EEUU, fue deteriorándose con dictaduras y crisis

1467641682_328678_1467898581_miniatura_normalArgentina celebra mañana, 9 de julio, 200 años de historia como país independiente de España. Desde la firma de aquel documento emancipatorio en Tucumán, al norte, el país ha atravesado un complejo proceso de organización nacional muchas veces violento. La convulsión ha sido la tónica de un país rico que nunca fue tranquilo y fue dilapindando los años buenos entre dictaduras y crisis económicas. Ahora Argentina acaba de dar un nuevo giro de 180 grados y llega a este bicentenario con el primer gobierno no peronista ni radical de su historia democrática, encabezado por Mauricio Macri.

Este país tan particular y siempre enfrentado sobre todo entre peronistas y antiperonistas, celebra dividido la independencia pero reconciliado con España, tanto que el Rey Emérito, don Juan Carlos, participará en la ceremonia en Tucumán. Dos historiadores con visiones contrapuestas, Felipe Pigna, cercano al peronismo, y Luis Alberto Romero, muy alejado de ese movimiento, analizan para EL PAÍS estos primeros 200 años de independencia.

El modelo agropexportador impuesto por la élites de Buenos Aires, que en 1916 permitió al país ser la quinta economía mundial, se ha mantenido hasta nuestros días, pese a los intentos de industrialización iniciados en la década del 40 con Juan Domingo Perón.

Desde entonces, Argentina ha padecido ciclos de crisis económicas que han enterrado aquel destino de potencia mundial que hace poco más de 100 años parecía estar al alcance de la mano, cuando competía de igual a igual con EEUU. Hoy, el Producto Bruto Interno (PIB) argentino se encuentra 23 en la escala mundial, aunque es cierto que las políticas distributivas iniciadas a mediados del siglo pasado han mejorado notablemente los indicadores sociales, como muestra la infografía.

En el plano político, el tiempo parece haber enterrado para siempre a los gobiernos militares, aquellos que marcaron la historia del país en forma regular desde primer Golpe contra Hipólito Irigoyen, en 1930. La dictadura incidiada en 1976 fue la más violenta, pero también la última. El 10 de diciembre de este año, el país celebrará 33 años ininterrumpidos de gobiernos democráticos, el periodo más largo de su historia.

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