La oposición venezolana pide desconocer emergencia de Maduro

El líder de la oposición, Henrique Capriles, pidió no hacer caso al decreto de emergencia económica de Maduro. FOTO REUTERS

El líder de la oposición, Henrique Capriles, pidió no hacer caso al decreto de emergencia económica de Maduro. FOTO REUTERS

REUTERS – En la Gaceta Oficial de Venezuela ya circula la decisión de prorrogar por 60 días más el “Estado de Excepción y Emergencia Económica”, una norma con la que el presidente, Nicolás Maduro, adquiere poderes extraordinarios para hacer frente a supuestas amenazas contra su administración.
Entre las atribuciones “extraordinarias” con las que quedaría Maduro están el control del presupuesto sin vigilancia, la posibilidad de intervenir empresas y bienes privados para garantizar el abastecimiento y la facultad de establecer límites máximos de acceso a bolívares.
De igual forma, se contempla la entrega de poder a las autoridades para garantizar (incluso mediante la intervención de las Fuerzas Armadas) la distribución de productos de primera necesidad y planes de seguridad pública ante posibles “acciones desestabilizadoras”.
De acuerdo con el politólogo venezolano Jesús Castillo, los anuncios generan incertidumbre por dos aspectos: “No sabemos hasta dónde pueden llegar con nuestra seguridad y transacciones financieras y tampoco medimos qué tanto puede pasar con los choques entre el Ejecutivo y el Legislativo”.
Y es que si bien la Constitución de Venezuela contempla que el decreto debe ser aprobado en una semana por la Asamblea Nacional (con mayoría de oposición), y luego tener el aval del Tribunal Supremo, la expectativa siempre fue un rechazo del primero y que las medidas comiencen su marcha con el consentimiento del segundo, criticado por su alineación gobiernista.
No en vano, en la tarde del martes la mayoría opositora del Parlamento desaprobó “por inconstitucional” el decreto y el dirigente opositor y excandidato presidencial Henrique Capriles hizo un llamado a los venezolanos a desconocer el pedido de Maduro, sosteniendo que violatorio de la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos.
Mientras tanto, la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) citaba para hoy una nueva marcha contra las dilaciones que el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha dado a la convocatoria de referendo revocatorio contra Nicolás Maduro y para el cual ya recogieron 1,8 millones de firmas.
¿Una agresión?
La respuesta de Maduro a estas reacciones fue enfática: “Yo puedo decir hoy que estamos siendo víctimas de la agresión mediática, política, diplomática y de las amenazas más graves que ha vivido nuestro país en los últimos 10 años”, dijo durante una rueda de prensa posterior a las declaraciones de Capriles, y anunció una “contraofensiva política”.
Justamente, para Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, las respuestas radicales del Gobierno (el decreto y sus afirmaciones) son el reflejo de que saben que se están jugando la permanencia en el poder: “Chávez se blindó con la lógica electoral y el autoritarismo competitivo, pero Maduro sin apoyo popular y con un referendo encima, fija sus ojos en procesos que tensan el brazo de la democracia”.
De acuerdo con Rodríguez, las soluciones que propone el mandatario no son lógicas con la situación que enfrenta Venezuela. “Las medidas de los últimos tres años han sido inocuas”, dijo, y agregó que independiente de los poderes extra que consiga Maduro, sus decisiones siempre parecen ser “desacertadas”.
En el mismo sentido opina Nelly Arenas, del área de Ciencias Políticas en la Universidad Central de Venezuela. Según dice, “el Gobierno tiene una sola carta, la de la represión, porque el apoyo electoral se le agotó y la fachada democrática cada vez es más precaria e ilusoria”.
La analista concluye que el decreto, que califica de “ambiguo”, significa “el exterminio del aparato productivo, el tiro de gracia para aniquilar la propiedad privada y un riesgo enorme para los derechos humanos, porque legaliza la estrategia de la fuerza”.

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