De camino a firma del Presidente Obama, proyecto para facilitar enjuiciamiento a jefes de carteles de droga

Pierluisi-WashingtonWASHINGTON, DC  – El comisionado residente, Pedro Pierluisi, anunció el martes, que la Cámara de Representantes federal aprobó esta tarde el proyecto de “Ley sobre el narcotráfico transnacional” (Transnational Drug Trafficking Act), de su coautoría, cuyo propósito es facilitar el enjuiciamiento de jefes de carteles de drogas internacionales radicados en países extranjeros.

“Este proyecto les dará a los fiscales federales las herramientas que necesitan para asegurar que los jefes de carteles de drogas internacionales no puedan utilizar el equivalente a un tecnicismo legal para escapar el procesamiento y castigo. En vez de tener que presentar prueba directa de que un jefe de un cartel en el extranjero tenía la intención o sabía que las drogas que produce o distribuye terminarían en Estados Unidos -un peso de la prueba muy difícil de lograr- los fiscales federales podrán presentar prueba circunstancial de que el acusado tenía ‘causa razonable para creer’ de que, en última instancia, el destino de las drogas ilegales era Estados Unidos. La aprobación de este proyecto de ley, que está dirigido a las personas en los niveles más altos de las organizaciones de tráfico de drogas, ayudará a proteger a las comunidades en todo Estados Unidos, incluyendo Puerto Rico”, dijo Pierluisi en un comunicado de prensa.

El proyecto fue endosado por el Departamento de Justicia federal y el Director Interino de la Administración federal para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), quien lo describió como un “home run” en su comparecencia en el Congreso.

Pierluisi radicó el proyecto, identificado como H.R. 3380, junto al congresista republicano Tom Marino de Pensilvania en la Cámara, y el mismo fue aprobado unánimemente por el Comité de lo Jurídico de la Cámara federal el pasado 20 de abril de 2016. En el Senado, fue presentado por la senadora demócrata Dianne Feinstein y el republicano Charles Grassley, y la versión idéntica fue aprobada en ese cuerpo el 7 de octubre de 2015, por lo que al haber sido aprobado hoy por la Cámara será enviado al Presidente para su firma.

“La aprobación de este proyecto es el ejemplo más reciente de una larga lista de acciones que he llevado a cabo desde el año 2009 para dar a conocer en Washington, DC, los problemas que enfrentamos en la Isla con el narcotráfico y la violencia relacionada a éste, y para asegurar que las agencias federales de ley y orden -principalmente, el Departamento de Justicia y Homeland Security- dediquen a Puerto Rico los recursos y personal apropiados para combatirlo. Estos esfuerzos han dado resultados. El total anual de asesinatos disminuyó a 585 en el 2015. No obstante, al 9 de mayo de este año se han producido 225 asesinatos, y de continuar esa tendencia, para el fin de año habrían unos 636 asesinatos. Esto pone de relieve cuán importante es que las autoridades federales y locales se mantengan enfocadas en el objetivo de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para reducir la oferta de drogas que entran en Puerto Rico, la demanda de drogas en la Isla sobre todo entre los jóvenes, y la violencia sin sentido que tan a menudo acompaña el tráfico de drogas”, agregó el comisionado residente.

Pierluisi explicó el trasfondo del proyecto. América del Sur constituye la principal fuente de la cocaína y de una cantidad significativa de la heroína que se introduce ilegalmente a los Estados Unidos. A menudo, las organizaciones de tráfico de drogas en América del Sur producen las drogas y las transportan a Centroamérica, México y el Caribe, en donde otras organizaciones basadas en México o en otros países, toman posesión de las mismas para introducirlas en Estados Unidos.

Actualmente, bajo la ley federal, para procesar exitosamente a un líder de un cártel en un tribunal federal por sus actividades fuera de Estados Unidos, los fiscales federales tienen que presentar prueba directa de que el acusado fabricó o distribuyó la droga ‘sabiendo o con la intención’ de que sería introducida ilegalmente a los Estados Unidos. En el pasado, cuando los carteles colombianos controlaban toda la ruta de transporte de América del Sur a Estados Unidos, no era difícil obtener prueba de que un acusado sabía el destino final de la droga. Sin embargo, con el auge de los carteles mexicanos como intermediarios, se ha vuelto mucho más difícil probar que los líderes del cártel en América del Sur conocían el destino final de las drogas que venden a sus clientes en México y el Caribe.

“De hecho, los líderes de cárteles sofisticados conocen cómo se procesan los casos en Estados Unidos, y frecuentemente evitan mencionar el destino final de sus cargamentos”, dijo Pierluisi.

“Para facilitar el enjuiciamiento en Estados Unidos de los líderes de los carteles, el proyecto aprobado enmienda la Ley federal para imponer penas por el tráfico de drogas extraterritorial si la fiscalía puede demostrar, a través de prueba circunstancial, de que el acusado tenía ‘razón para creer’ que las drogas ilegales serían introducidas en Estados Unidos. Por ejemplo, si la transacción de drogas se financió con dólares o la marca en el empaque sugiere un destino en Estados Unidos o la ruta de la droga sugiere que el destino final es Estados Unidos, entonces los fiscales federales pueden presentar esa prueba para demostrarle a un juez o a un jurado de que los traficantes violaron la ley federal”, añadió el comisionado residente.

El proyecto también impone penas a los productores en otros países de productos químicos que se utilizan para producir drogas ilegales y que tengan la intención, saben o tienen causa razonable para creer que las mismas se introducirán en Estados Unidos.

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