Matan al último pediatra en Alepo y tambalea el cese

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AFP – El último pediatra que quedaba en las zonas bajo el dominio rebelde en Alepo, al noroeste de Siria, falleció en la noche del miércoles, cuando el hospital Al Quds, al este de la ciudad, fue bombardeado en tres ocasiones por aviones de guerra cuya identidad todavía se desconoce.
Mohamed Wasim Muaz, que desde 2013 prestaba sus servicios en el hospital, también el último de referencia pediátrica en Alepo, fue recordado por el personal de Médicos sin Fronteras como “siempre preocupado por las necesidades de la gente, honesto y trabajando en condiciones inimaginables”.
Según esta organización, con él murieron dos médicos más y 11 civiles. No obstante, la cifra que da el Observatorio de Derechos Humanos de Siria es de 36 víctimas, y según le dijo a EL COLOMBIANO David Cantero, director de MSF para América del Sur, “hay bastante confusión y ni siquiera hemos podido confirmar cuántos muertos hubo. Lo que sabemos es que tuvieron que ser muchos, porque el ataque se hizo en dos fases”.
En la primera, continuó Cantero, cayeron dos bombas de barril en edificios aledaños al hospital y dejaron heridos a decenas de pacientes que estaban siendo tratados. Luego, “como si hubieran identificado que no hubo precisión”, cayó una tercera bomba de barril en la entrada de las urgencias.
Un cese al fuego invisible
También el miércoles, al otro lado de Alepo, 22 personas, entre las que había dos niños, murieron por el impacto de proyectiles disparados por facciones islámicas contra áreas bajo el control del régimen de Bashar Al-Asad.
Los dos ataques se suman a otros que en los últimos seis días produjeron la muerte de 200 civiles en Alepo y que en palabras de Valter Gros, jefe de la oficina del CICR en la ciudad, han llevado al límite: “En todos lados se oyen explosiones de morteros, buses y aviones sobrevolando la ciudad. Ningún barrio ha quedado a resguardo. Todos temen por su vida y nadie sabe qué está por venir”.
Los hechos ocurrieron justo cuando se cumplían dos meses desde el 27 de febrero, fecha en la que, se supone, iniciaría un alto al fuego en Siria, que para Jesús Núñez Villaverde, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH), “es obvio que no se ha cumplido”.
Según le dijo a EL COLOMBIANO el especialista en seguridad, paz y conflictos del mundo árabe-musulmán, el hecho de que Rusia y el régimen sirio establecieran condiciones al cese, como que los grupos que ellos consideran terroristas no quedaban sujetos, ha obstaculizado que las negociaciones se hagan efectivas.
“Está claro que a estas alturas el régimen y la oposición no han conseguido un liderazgo sólido, ni en lo militar ni en lo político, por lo que las fracturas internas debilitan la fuerza que pueda tener una mesa de negociaciones para acabar con el conflicto”, afirmó, y agregó que entre Rusia y Libia han impuesto la visión de que el régimen es parte de la solución, lo que solo exacerba la violencia e impide buscar salidas.
En ese sentido, concluyó, no hay alternativas a la vista, ni siquiera la intervención de la Unión Europea con los refugiados sirios, que para él “es un ejemplo vergonzoso de responder a la crisis”.

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